EDITORIAL Escalas para el pronóstico del paciente con traumatismo grave Scales for scoring prognosis in severe trauma Tomás Belzunegui Otano, Bismil Ali Ali 355 Emergencias 2015;27:355-356 En el presente número de EMERGENCIAS se publica un interesante artículo sobre la predicción de la mortali- dad del paciente con traumatismo grave (PTG) a través de una escala que incluye como variables independien- tes la situación neurológica, la edad y la presión arterial sistólica (PAS). Dicha escala recibe el nombre de GAP (Glasgow coma scale, Age, and systolic blood Pressure) 1 . Las escalas en medicina intentan reducir situaciones clínicas complejas en valores numéricos mediante la va- loración objetiva de diferentes aspectos clínicos. El trau- matismo grave sigue teniendo hoy día graves conse- cuencias para las víctimas, con una tasa de mortalidad que sigue siendo considerable y con secuelas importan- tes para los supervivientes 2 . La mejora de la calidad de la atención y la reducción de la mortalidad y morbili- dad es un objetivo estratégico de los sistemas de salud 3 . Asimismo, para poder comparar los resultados de dife- rentes hospitales, es preciso tener en cuenta la casuísti- ca, el patrón de las lesiones, la repercusión fisiológica de las mismas y el riesgo de muerte individual 4,5 . En relación con las escalas de gravedad del PTG, la descripción de las lesiones anatómicas a través del Injury Severity Score (ISS) fue el punto de partida. De- sarrollado por Baker et al. en 1974 y basado en el Abbre- viated Injury Scale (AIS), utiliza seis regiones corporales del AIS (cabeza y cuello, cara, tórax, región abdomino- pélvica, extremidades y externo, y codifica de 1 (menor) a 6 (fatal) puntos las lesiones 6 . Es de cálculo complejo, ya que existen cerca de 2.000 lesiones en el diccionario y es preciso elevar al cuadrado la puntuación y escoger las tres mayores en diferentes regiones anatómicas y sumarlas. Por otro lado, ya en la década de 1980, se hizo evi- dente que la respuesta fisiológica del paciente a una lesión, así como la edad, son importantes predictores de resultado 7 . El Trauma Injury Severity Score (TRISS) tuvo en cuenta estos aspectos, y se convirtió en la he- rramienta que con mayor frecuencia se utiliza para el ajuste de los resultados y la evaluación comparativa en los registros de pacientes traumáticos, si bien como en el caso anterior, se requieren complicados cálculos que consumen mucho tiempo 8 . En nuestro ámbito, diferen- tes grupos han trabajado este tema sobre bases de da- tos poblacionales, obteniendo buen grado de predic- ción en base a los parámetros clásicos relacionados con la gravedad de la agresión medida por el ISS, la fragili- dad del paciente medida en términos de edad y co- morbilidad, y la repercusión fisiológica medida por el Revised Trauma Score (RTS) 3,8,10 . En el ámbito prehospitalario es preciso evaluar rápi- damente el PTG con el fin de identificar aquellos en si- tuación potencialmente grave que requieren tratamien- to y transporte rápido. La identificación de estos pacientes sigue siendo un reto, ya que los sistemas an- teriormente expuestos precisan de datos objetivos de lesiones anatómicas de los que no se dispone en el ámbito extrahospitalario. El uso de sistemas de puntua- ción de gravedad para el PTG simples y funcionales puede ayudar a tomar decisiones en el lugar del acci- dente, en su traslado, así como en la sala de emergen- cias del hospital 11,12 . En este sentido son muy rentables escalas clásicas como el Revised Trauma Score – Triaje (T-RTS) y otras menos conocidas como el GAP, basadas en parámetros fisiológicos iniciales del paciente y muy sencillos de recoger en cualquier ámbito 11,12 . La escala GAP fue descrita inicialmente por Sartorius et al. en 2010 y en una primera versión incluía el meca- nismo de producción de las lesiones 11 . Posteriormente Kondo et al. demostraron que excluyendo el mecanis- mo, la escala mantenía su fiabilidad en el pronóstico y se simplificaba extraordinariamente 12 . Su cálculo es sen- cillo y posible de realizar en cualquier ámbito asistencial y consiste en ir sumando los puntos sucesivamente se- gún los conceptos explicados anteriormente. Se otor- gan 3 puntos si la edad del paciente es menor de 60 años, tantos puntos como el Glasgow calculado para el paciente y, en cuanto a la PAS, 6 puntos si esta es ma- yor de 120; 4 si se encuentra entre 60 y 120 y 0 pun- tos si está por debajo de 60. Para correlacionar la pun- tuación obtenida en la escala GAP con la probabilidad de fallecer un PTG, se definen 3 grupos 12 : 1. Leve, con una puntuación GAP entre 19 y 24: grupo de bajo riesgo con la mortalidad por debajo del 5%. 2. Moderado, con una puntuación GAP entre 11 y 18: probabilidad de mortalidad estimada entre el 5 y el 50%. 3. Grave, con puntuación entre 3 y 10: probabili- dad de fallecer mayor del 50%. Aunque este sistema es simple, puede predecir la mortalidad de los pacientes con una aceptable preci- sión y fiabilidad, tal y como se muestra en el trabajo de Kondo et al. 12 . Filiación de los autores: Servicio de Urgencias del Complejo Hospitalario de Navarra, Pamplona, España. Información para correspondencia: Tomás Belzunegui Otano. Servicio de Urgencias. Complejo Hospitalario de Navarra. C/ Irunlarrea, s/n. 31007 Pamplona, España. Correo electrónico: tomas.belzunegui@unavarra.es Información del artículo: Recibido: 21-9-2015. Aceptado: 22-9-2015. Online: 1-10-2015.