Sobre la catedral de Santo Domingo de la Calzada (La Rioja) en el siglo XIX y el dibujo de su primera planta general, obra del arquitecto diocesano Francisco de Luis y Tomás en 1884 Eduardo Azofra Agustín Vicente E. Molina Sánchez de Castro Universidad de Salamanca Finalizado el III Simposio sobre la catedral de Santo Domingo de la Calzada, celebrado en noviembre de 2008 y cuyas actas fueron publicadas un año después 1 , comprobamos, no sin cierto pesar, que nada se había recogido sobre la seo calceatense en relación al siglo XIX; época que, por otra parte, apenas ha dejado alguna breve referencia en la historiografía clásica sobre este templo, si exceptuamos el sabido y consabido incendio de la noche de Navidad de 1825 y las terribles consecuencias que ocasionó tanto en el coro cate- dralicio como en los órganos existentes –suceso sobre el que, a pesar de ya lo publicado, alguna novedad aportaremos en su momento–. Así, con el deseo de cubrir esa laguna nos planteamos llevar a cabo, a partir sobre todo de las referencias documentales extraídas de los Libros de Obra de Fábrica y de Acuerdos de Cabildos, una pri- mera aproximación de conjunto –que aún no ha visto la luz–, acerca de las obras realizadas en este magno edificio durante esa centuria, que si bien careció de grandes empresas arquitectónicas como en los siglos precedentes 2 , no es menos cierto que todavía mantuvo una interesante actividad artística, dejándonos incluso algún episodio de cierta relevancia. Así, por ejemplo, puede citarse, si bien nada se conserva, el monumento de bastidores y pintura diseñado en 1806 para esta catedral por Tomás Díez Mathe, maestro arquitecto de Burgos, para cuya ejecución se contaba con más de 30.000 reales de la Primicia y para el que dieron además otros 3.000 dos capitulares cuyos nombres no se citan en los documentos consultados. Esta obra estaba en plena ejecución en febrero de 1807, momento en el que se entregaron de la Primicia al señor Ávila 6.000 reales para pagar al maestro y los materiales adquiridos, contratando en septiembre Ávila al maestro pintor Domingo de Rada para colorear los bastidores, previa aprobación por el cabildo del diseño que había efectuado. El nuevo monumento estaba finalizado en marzo de 1808, momento en el que al carpintero local José Zuazoa (o Zoazoa) se 1 Azofra, Eduardo (ed.). La catedral calceatense desde el Renacimiento hasta el Presente. Salamanca: Gobierno de La Rioja, Ayuntamiento de Santo Domingo de la Calzada, Fundación Caja Rioja e Instituto de Estudios Riojanos, 2009. 2 Sin duda, la construcción de la portada meridional de la catedral y de la gran torre exenta, levantadas entre 1761 y 1767 gracias al patrocinio del obispo Andrés de Porras y Temes y siguiendo el proyecto de uno de los arquitectos más prestigiosos del momento, Martín de Beratúa, fue la última gran empresa edilicia efectuada en el templo calceatense. Sobre este tema, Azofra, Eduardo. “Sobre torres, portadas y plazas. La catedral calceatense entre 1758 y 1770”. En La catedral calceatense desde el Renacimiento…, pp. 317-360; Azofra, Eduardo. “La desconocida tercera torre de la Catedral de Santo Domingo de la Calzada (La Rioja), origen de la actual portada meridional del templo calceatense y de su torre exenta”. En El comportamiento de las Catedrales Españolas. Del Barroco a los Historicis- mos. Murcia: Universidad de Murcia, Consejería de Educación y Cultura de la Comunidad Autónoma de Murcia y Fundación Cajamurcia, 2003, pp. 93-105. 004-EDUARDO AZOFRA.indd 53 01/10/15 20:53