La arqueología y la ciencia de nuevos objetos Gavin Lucas (“Archaeology and the science of new objects”. En: Archaeology after Interpretation. Returning Materials to Archaeological Theory, editado por Benjamin Alberti, Andrew Meirion Jones y Joshua Pollard. Left Coast Press, Inc., Walnut Creek, California, EEUU, 2013, Cap: 369-380. Traducción: Andrés Laguens, Octubre 2017] Sobe la asepsia arqueológica Desde mediados del siglo XVIII, se ha estimado que alrededor de 2 millones de especies se han registrado en nuestro planeta. De acuerdo con el Instituto Internacional para la Exploración de Especies, con sede en la Universidad Estatal de Arizona, cada año se catalogan aproximadamente 18.000 especies nuevas, incluidas las especies fósiles (www.species.asu.edu). Más allá de la tierra, nuevos planetas y estrellas se descubren rápidamente a través de nuevos telescopios espaciales, como el observatorio Kepler. Mientras tanto, cada año los arqueólogos desentierran cientos de miles de objetos del suelo por todo el mundo. Es extraño que cuando pensamos en lo que hace la ciencia – como científicos – tendemos a focalizarnos en nuevas interpretaciones, nuevas teorías, nuevo conocimiento. Sin embargo, lo que ve el público – y lo que olvidamos con mucha facilidad – es que, más que nada, encontramos nuevos objetos. Quizás sea tan obvio que simplemente no lo vemos. O bien, nos negamos a reconocerlo porque parece darnos una bofetada de un ingenuo empirismo o inductivismo que equipara el conocimiento nuevo con la acumulación de hechos nuevos. La única vez que se hace tal reconocimiento es cuando la propia existencia de tales objetos nuevos es controvertida – ya sea una nueva especie, planeta o partícula subatómica. De hecho, las discusiones acaloradas sobre el realismo científico que fueron muy populares entre los años 1960 y 1980 giraron precisamente alrededor de objetos invisibles – o teóricos como los electrones (por ejemplo, véase Wylie 1986). Sin embargo, como una de las primeras y aún más lúcidas discusiones dijo: Uno de los aspectos apasionantes del desarrollo de la ciencia ha sido la aparición de referencias a tipos de entidades sorprendentemente nuevas... La compulsión hacia la asepsia metafísica... parece haber surgido de una pre-ocupación con pseudo problemas metafísicos, p. ej., la convicción de que hay muy pocos tipos de entidades ontológicamente legítimos, quizás solo uno. (Maxwell 1962: 27). Tales discusiones sobre el realismo científico quizás nos hagan sentarnos y reflexionar sobre lo que hacemos en arqueología. Una cosa es señalar que los arqueólogos pueden descubrir nuevos tipos de alfarería, una forma de entierro previamente desconocida – o si usted es realmente