1 “Fidel Castro como tabú: disrupciones de una prohibición” Walfrido Dorta Hypermedia Magazine, 26 de noviembre, 2018 La figura de Fidel Castro especialmente (pero también de los llamados “líderes históricos de la Revolución” y en general de personas de alta relevancia política) ha supuesto una prohibición representacional, y permanece como tal en Cuba. No me refiero a representaciones laudatorias o hagiográficas, promovidas por el Estado, sino a aquellas que traspasan esta actitud y asumen variantes críticas, satíricas o de extrañamiento. Me interesa detenerme en algunas de estas variantes, tal como se presentan en obras relativamente recientes, para comentar cómo han enfrentado esta prohibición. Vale la pena sólo mencionar tres ejemplos de reciente confrontación entre creadores y Estado a raíz de la figura de Fidel Castro. En 2015 el cineasta y director de teatro Juan Carlos Cremata estrena El rey se muere (1962) de Eugène Ionesco con su grupo El Ingenio. El Ministerio de Cultura vio en la obra una alusión a Fidel Castro y la suspendió; canceló el grupo de teatro e informó a Cremata que no podía trabajar más en Cuba (actualmente reside en Estados Unidos).