Forjados rebajados de bóveda tabicada en la Valencia de los siglos XIV al XVI Federico Iborra Bernad En diversos edificios residenciales del área de Valen- cia se constata la presencia de forjados de salas re- sueltos mediante bóvedas tabicadas muy rebajadas y de gran luz. Estas bóvedas generalmente se habían considerado más tardías, hasta que en alguna inter- vención reciente se ha comprobado la existencia de un relleno con vasijas de finales del siglo XIV o prin- cipios del XV. Igualmente, las ruinas del castillo de Petrés, construido en esta época, confirman por la au- sencia de mechinales para madera que ésta fue la so- lución original. La relectura de la documentación ya publicada permitiría además incluso llegar a proponer un autor y una cronología precisa a este invento. LAS BÓVEDAS REBAJADAS DENTRO DEL CONTEXTO DE LAS CONSTRUCCIONES TABICADAS Hace ya algo más de una década, la profesora Merce- des Gómez-Ferrer (2003) estableció el origen docu- mentado de la construcción de bóvedas tabicadas en la década de 1380. Lo pudo hacer gracias a la prime- ra referencia explícita conocida a esta técnica, inclui- da en las capitulaciones firmadas el 20 de febrero de 1382 por Joan Franch para la ejecución de la capilla de los Jofre en el convento de predicadores de Valen- cia. Esta capilla debía tener dos crujías, con sus cru- ceros y formeros, y «les dos voltes de la capella de dos raioles dobles de pla», es decir, resueltas median- te dos capas de ladrillo colocado de plano o tabicado (Gómez-Ferrer 2003, 139). Como ha propuesto más recientemente Arturo Za- ragozá (2012, 17–21) la técnica de las bóvedas tabi- cadas puede rastrearse en construcciones anteriores. Una de ellas podría ser la sala capitular del convento de Santo Domingo de Játiva, para la que la reina Leonor de Castilla (1329–1336) contribuyó con 2000 sueldos. En este convento se resolvieron con bóvedas tabicadas las pandas sur y oeste del claustro (1354– 1360) y en la misma población las capillas laterales de la iglesia de San Francisco (1366–1377). De Játi- va habría pasado a Valencia, quizá con las obras del claustro del convento dominico de Santo Domingo, cuya panda sur se estaba construyendo en torno a 1368. Este mismo año comenzaba la renovación de la parroquia de San Juan del Mercado, que se cubrió con una bóveda tabicada de 15,70 metros de luz. A partir de ese momento parece haber una extraordina- ria difusión de la construcción tabicada: remodela- ción de la catedral de Segorbe (a partir de 1370), re- construcción de la parroquia de San Martín de Valencia (1372–1401), Colegiata de Santa María de Gandía (1386), Cartuja de Valdecristo (1386, capilla de San Martín concluida en 1400), etc. Igualmente sabemos que en 1405 el maestro Francesc Thona se comprometía a concluir las tres pandas faltantes del claustro del convento del Carmen de Valencia. Todos estos espacios se cubrieron mediante bóve- das de crucería, donde la plementería tabicada susti- tuía a la tradicional ejecución en piedra o en ladrillo a rosca. Sin embargo, por las mismas fechas se dará un paso más al empezar a levantar bóvedas rebajadas sin Actas Vol. 2.indb 795 Actas Vol. 2.indb 795 13/11/17 10:05 13/11/17 10:05