1 EL LIBRO DE LA MONTERÍA EN LAS TIERRAS DE BÉJAR. UN ACERCAMIENTO AL ESTUDIO DE SU TERRITORIO Y TOPONIMIA. JOSÉ MIGUEL HERNÁNDEZ SOUSA Universidad Autónoma de Madrid 1. INTRODUCCIÓN Hace alrededor de siete siglos, el rey Alfonso XI (1312-1350), gran amante de la caza, solicitó a sus monteros la realización de un libro donde quedasen recogidos los conocimientos necesarios para llegar a ser un buen cazador, pero además, que se incluyeran aquellos lugares que podían ser usados como cazaderos y que estuviesen situados dentro de sus posesiones. De este modo, desde Galicia, Asturias y Santander hasta los territorios más meridionales, lugares de Cádiz y Huelva, es decir, todo el espacio que abarcaba el reino de Castilla y León a mediados del siglo XIV, se plasmaron los diversos lugares conocidos para el entretenimiento y solaz de los monarcas y sus cortes ambulantes. Este «manual de caza» nos informa de qué y cómo se cazaba en el siglo XIV, pero además nos recuerda cómo era el territorio, los nombres de lugares, montes, arroyos, pueblos y un largo etc. que hoy nos sirve para intentar reconstruir parcialmente el paisaje de esta comarca. 2. EL LIBRO DE LA MONTERÍA «Este libro mandamos fazer Nos el Rey Alfonso de Castiella et de Leon, que fabla en todo lo que pertenece a las maneras de la montería…» Con estas palabras da comienzo el conocido como Libro de la Montería, que en realidad, más que de un libro, se trata de un verdadero «manual» que aparece dividido en tres volúmenes, redactados durante la década de 1340-50. El primero de ellos nos aporta las informaciones necesarias sobre lo que debe saber un buen montero de a pie o de a caballo, de cómo se deben criar los perros que se utilizan en las monterías y sobre todas aquellas cosas que pueden acaecer mientras se corre el monte. El segundo de ellos, es una verdadera compilación de los saberes que debe conocer un buen veterinario, donde se pone de manifiesto lo que deben hacer los monteros ante las dolencias que aparecen en los perros y con las heridas que les producen los animales salvajes. El tercer volumen, constituye un detallado catálogo de los mejores montes donde hay caza mayor, especificándose los lugares desde donde han de batir los ojeadores y ayudantes (vocerías) y los lugares donde han de situarse los puestos de espera (armadas), hacia donde se encamina a las presas, habitualmente en angosturas donde es fácil darles caza. Este libro se escribió a mediados del siglo XIV, en un período históricamente muy interesante, porque en él se prefigura ya el Renacimiento, momento que podemos considerar como de ruptura entre la Europa feudal y la moderna. Parece, a partir de su lectura, que existía un cierto desprecio por la caza de algunos animales, como los cérvidos, concentrándose las informaciones sobre todo en las especies más peligrosas de cazar, como los osos y jabalíes, que son los más importantes de la caza mayor, capaces de enfrentarse al montero y, a veces, derrotarle 1 . 1 Todo el mundo conoce la historia de la muerte del rey Fávila por culpa de un oso, o como sucede en los montes de Priego que un fiero jabalí acosado mató a dos monteros, dos alanos, una acémila e hirió a un caballo, en ANDRÉS, Gregorio de. Las cacerías en la provincia de Madrid en el siglo XIV, según el Libro de la Montería de Alfonso XI. Madrid, Fundación Universitaria Española, 2000, p. 10.