XX Congreso de la Ciencia del Suelo Salta-Jujuy, 19-22- de septiembre de 2006 (en CD) BALANCE DE CARBONO EN UN MOLISOL BAJO LABRANZA CONVENCIONAL Germán Franco Domínguez & Guillermo Alberto Studdert Unidad Integrada Balcarce (Fac. Ciencias Agrarias-UNMdP – EEA INTA Balcarce) C.C. 276 (7620) Balcarce, Buenos aires, Argentina. Tel. 02266-439100 int 426 Correo electrónico: gdominguez@balcarce.inta.gov.ar INTRODUCCIÓN La remoción del suelo producida bajo labranza convencional (LC) genera caídas en los niveles de C del suelo (Studdert et al. 1997). La magnitud de dicha caída depende de la agresividad del sistema de labranza, la oportunidad de las labores y de la cantidad y calidad de los residuos (rastrojo, raíces, exudados). La selección de los cultivos dentro de una secuencia agrícola permite manejar la cantidad y calidad de residuos devueltos al suelo. Toda práctica de manejo que logre incrementar el rendimiento y la biomasa restituida, permitirá aumentar la cantidad de C en el suelo, aún bajo LC (Varvel 1994). La intensificación de la agricultura producida en el SE bonaerense ha provocando un descenso del C del suelo (Echeverría & Ferrari 1993). El manejo del aporte de residuos podría conducir a minimizar la caída de C si se parte de una situación de altos contenidos iniciales o, inclusive, recuperar niveles de C perdidos durante ciclos agrícolas previos. El objetivo de este trabajo fue determinar el aporte anual de C necesario para mantener un nivel de MO en el suelo que asegure la productividad del recurso. MATERIALES Y MÉTODOS Se utilizó información de un ensayo realizado entre 1984 y 1995 en la EEA INTA Balcarce reportados por Studdert & Echeverría (2000) sobre un complejo de Argiudol Típico (Serie Mar del Plata) y Paleudol Petrocálcico (Serie Balcarce) con alto contenido de MO inicial (6.5%), textura superficial franca y no sujeto a erosión. El ensayo constó de diferentes secuencias de cultivos de trigo (T), soja (S), girasol (G), y maíz (M) (Tabla 1) bajo labranza convencional. Para cada secuencia se determinó el C orgánico a 18 cm de profundidad por el método de Walkley & Black (Nelson & Sommers 1982), obteniendo de esta manera la evolución de su contenido durante el ensayo. Los valores se expresaron como materia orgánica (MO) (C orgánico x 1.724). Se estimó el aporte de residuos asumiendo índices de cosecha de 0.45; 0.40; 0.35; y 0.45 para T, S, G y M, respectivamente (Studdert & Echeverría 2000). Con el valor del rendimiento se calculó la biomasa aérea producida. El aporte de C por parte de las raíces y exudados radicales se calculó teniendo en cuenta coeficientes de la