53 La bruja Mometzcopinqui, reina de la noche La bruja Mometzcopinqui, reina de la noche Ligia Rivera Domínguez mucha gente de los que tenían sus niños... estaban pensando si no venía de nochi la bruja. No dormían bien, pero para eso dicen que para ellos, les ayudaba mucho el espejo y las tijeras. Francisco Tecuapetla Técuatl, ‘‘Las brujas’’ La bruja europea adquiere rasgos de magos del mundo prehispánico, particularmente del Tlacatecólotl, en una de sus variantes, la Mometzcopinqui, en los relatos que analizamos. Ya como bruja-Mometzcopinqui auxilia al Diablo en sus actividades dañinas, una vez signado entre ambos un pacto. Así, transformada en guajolote, la bruja se dirige a las viviendas donde hay recién nacidos sin bautizar para matarlos, succionándoles la sangre con su pico, con la cual ella se alimentará. De esta forma, el Diablo obtiene almas fácilmente para incrementar su rei- no. Dios, en cambio, es derrotado pues ha perdido para su reino esas almas. La noche, la oscuridad y las tinieblas amparan a seres sobrenatura- les como el Diablo, las brujas, la Llorona, animales fantasmales y otras apariciones que actúan bajo su cobijo. Cada ser posee un espacio donde despliega su actividad, frecuentemente dañina, contra los hombres; la casa, las encrucijadas, los cerros y bosques son esos lugares peligrosos donde las fuerzas de seres malignos pue- den invadir el mundo humano. La noche, por otra parte, evoca la Escritos, Revista del Centro de Ciencias del Lenguaje Número 22, julio-diciembre de 2000, pp. 53-94.