Bernd Hausberger/Antonio Ibarra Los consulados hispanoamericanos como tema A más de medio siglo de la aparición de las obras pioneras de Robert S. Smith (1978 [1940]) y de Guillermo Céspedes del Castillo (1945) y después de algunas publicaciones más recientes,1 últimamente han vuelto a producirse investigaciones sobre los consulados de comercio hispanoamericanos. El presente volumen se suma a los trabajos com pilados por Enriqueta Vila Vilar y Alian Kuethe (1999), quienes han sintetizado buena parte de la agenda de investigación entre america nistas, desde una perspectiva peninsular, y a una serie de investigacio nes desde los distintos espacios americanos, publicadas durante la ultima década.2 En cierto modo, estos trabajos se pueden tomar como indicio de un recobrado interés por el estudio de las instituciones co loniales, que no hace mucho parecía agotado. La historia institucional tal vez sea la corriente más veterana de la investigación histórica sobre la Hispanoamérica colonial. Dedicada por excelencia al estudio de las disposiciones legales e instituciones que la Corona española había creado desde la colonización del Nuevo Mundo, a la vieja historiogra fía institucional se le reprochaba, hacia los años sesenta del siglo pa sado, reproducir una imagen del desarrollo americano que no encon traba ninguna correspondencia en la práctica política y social del con tinente conquistado. Tal crítica se fundó en la investigación empírica que revelaba, cada vez con mayor claridad, cómo las élites coloniales pasaban por alto las leyes y reales órdenes, destacando como un fenó meno explicativo de estas prácticas la omnipresencia de la corrupción (Pietschman 1982). Mas no se podía ignorar el orden institucional tan ligeramente. Si bien las leyes no se cumplían y las élites usaban las instituciones, es tablecidas para garantizar el buen gobierno, como instrumentos o pla- 1 Se podrían citar los libros de Tjarks (1962), Lobo (1965), Woodward, Jr. (1966), Nunes Dias (1971) o Borchart de Moreno (1976). 2 Así lo muestran, para el caso novohispano, los trabajos monográficos de Valle Pavón (1997), Cruz Barney (2001) o Souto Mantecón (2001) y, para Lima, de Melzer (1991), Moreyra y Paz-Soldán (1994) y de Parrón Salas (1995).