1 Espacio de reflexión y comunicación en Desarrollo Sostenible Año 1 No.3 1 de Febrero del 2004 LOS PLANES DE MEDIO AMBIENTE DE LAS UNIVERSIDADES CATALANAS Joan Domingo, Juan Gámiz, Antoni Grau y Herminio Martínez * Antoni.Grau@upc.es Uno de los retos al que tendremos que enfrentarnos será que haremos con los residuos que generan los productos que incorporan componentes eléctricos y electrónicos. Existe una gran cantidad de artefactos en nuestro entorno cotidiano que utiliza estos componentes. Por un lado, en el mundo 20% de la población utiliza más del 80% de los recursos naturales del planeta y, asociado al bienestar y la calidad de vida, existen inconvenientes como la generación desmedida de residuos. ¿Qué hemos de hacer de esta larga lista de aparatos (televisores, vídeos, ordenadores, cadenas de hi-fi, automatismos industriales, ...) cuando se convierten en lo que se conoce como e-residuos (residuos electrónicos) o ciber-residuos? Un fabricante de relees, por ejemplo, afirma en una publicación promocional reciente que de un solo modelo ha vendido más de 100 millones de unidades. ¿Cuántos relees hay en todo el mundo? En los EEUU, entre 1997 y el 2007, 500 millones de ordenadores estarán obsoletos. Si hablamos de teléfonos móviles, hay datos objetivos para la reflexión: los primeros 8 meses del año 2001, según Asimelec –Asociación Multisectorial de Empresas Españolas- se recogieron en el Estado Español 25 toneladas de teléfonos móviles obsoletos que se llevaron a la planta de reciclaje de Erandio, en Bilbao, donde se separan teclados, carcasas, baterías, cargadores, pantallas, antenas, etc. Indumental Recicling, empresa dedicada al reciclaje de ordenadores y móviles, esta facturando cerca de 25 millones de Euros al año. Los dos pasados años se han vendido en España 30 millones de móviles. Esto eso no es gran cosa si se compara con los 7,4 millones de toneladas de e- residuos que la UE tiene previsto recoger este 2004. Además, el 4% de los residuos totales que se * Profesores de la Universitat Politècnica de Catalunya producen en Europa corresponde a e-residuos, básicamente procedentes de ordenadores y móviles, según un estudio elaborado por el Grupo de Trabajo para los Residuos Eléctricos y Electrónicos de la UE, cada Europeo genera al año 8 Kg de e-residuos y de los cuales solo se recicla un 11% en comparación con el 28% de otro tipo de residuos; el resto termina en vertederos donde, según algunas organizaciones ecologistas, las filtraciones de plomo, selenio, cadmio y mercurio pueden llegar –si no lo han hecho ya- a los acuíferos subterráneos. Hoy, los e-residuos inundan las grandes ciudades de los países más desarrollados. En la pasada feria SIMO –Feria de la Informática, Multimedia y Comunicaciones-, de Madrid, los productos expuestos como novedades han sido tecnológicamente impresionantes, sin embargo, no existía ninguna referencia sobre que hacer cuando estos dejen de ser útiles. Además, el usuario que se encuentra en la fase de escoger y comprar un producto, raramente piensa en qué hará con este aparato cuando ya no le sea útil y por lo tanto, no lo exige al vendedor y mucho menos al fabricante. Figura 1 Montaña de desperdicios informáticos En materia de e-residuos no hay, entonces, culpables sino que existe una corresponsabilidad compartida ente todos los elementos que intervienen en el ciclo de un determinado producto, desde los fabricantes, vendedores y legisladores