El sujeto y su mundo Aproximación a la idea de “Espíritu” en la Fenomenología del Espíritu de Hegel Dr. Víctor Duplancic Universidad Católica de Córdoba / Universidad Nacional de Cuyo Abstract El artículo presenta una aproximación a la noción de sujeto al interior de la filosofía moderna. Se ha tomado el texto de la “Fenomenología del espíritu” en ocasión de los doscientos años de su publicación. Se exploran tres núcleos temáticos: la razón idealista como sujeto moderno, la afirmación hegeliana de que la sustancia debe ser comprendida como sujeto, y la idea central de su filosofía de que el sujeto deviene inter-subjetivo o espíritu. Introducción “La razón es espíritu, en tanto la certeza de ser toda realidad se ha elevado a verdad, y en tanto la razón es conciente de sí como de su mundo, y conciente del mundo como el suyo propio.” (GW 9.238) Estas palabras, que inician el capítulo de la Fenomenología del Espíritu de Hegel, denominado “El Espíritu”, darían pie para ratificar el consabido cliché del subjetivismo de la filosofía así llamada “idealista” o de la filosofía moderna en su conjunto. Ahora bien, que desde la reforma de Lutero y el pensamiento cartesiano haya habido una re- dirección en la estructura de las ciencias y de la verdad, re-direcionamiento que se ha encaminado a determinar las relaciones de correspondencia al interior del proceso de conocimiento o de conciencia, no justifica de por sí este supuesto. Por otro lado el temor de la Iglesia de que el sujeto moderno cometiera el pecado angélico de saberse siendo sí mismo pero no considerando al mismo tiempo la relegación al Otro por antonomasia, se transformaría así con el pasaje citado en hecho consumado. El sujeto llamado por Hegel acá “espíritu” sería el sujeto encerrado en sí mismo –incluido su mundo y todo otro. Pero no hay que remontarse a las condenas católicas para encontrar a los abanderados del mencionado cliché. El pensamiento post-moderno se alinea cien por ciento con la crítica eclesiástica –si bien por motivos provenientes de ámbitos del pensar radicalmente extra-religiosos. El sujeto “moderno” –palabra con actuales resonancias heréticas, así como todas aquellas que la fe filosófica de nuestro tiempo ha colocado en su index, como por ejemplo también la palabra metafísica– , este sujeto digo, es condenado a posteriori no sólo de haber encerrado todo en sí mismo, sino de haber manipulado dictatorialmente a todo Otro. Dictadura de la razón moderna que se podría comprender por ejemplo a partir de sus traumas, o por haber ignorado sus estados inconcientes y haber elevado al trono de la verdad a la conciencia, o también por haber encarado su relación al otro en tanto objeto con una uni-racionalidad instrumental. Todos estas opiniones generales acerca del sujeto moderno se ven apuntaladas por textos como el de Hegel que acabo de citar. Mi interés es sin embargo tratar de explayar la idea de sujeto en su transformación discursiva, tal como sucede con el Hegel de la Fenomenología. El texto en cuestión ayudará para traer a nuestro presente el sentido con que sonaban esas palabras allá por 1807. Con ello rendiremos homenaje a un texto clave en la historia de la Fenomenología a doscientos años de su publicación. ¿Cómo se constituye pues este sujeto moderno en la versión hegeliana de la Fenomenología? Esto nos dará una perspectiva de los núcleos teóricos prácticos de un tiempo del pensar del que todavía somos deudores. Para comprenderlo debemos recurrir previamente al esclarecimiento de algunos términos que, en el caso de Hegel, funcionan como términos técnicos, es decir, con funciones determinadas y semi-fijas dentro de la estructura discursiva