1 blog@revistanuestramerica.cl Número 37, Día 13 de julio de 2019. Sección Columnas Análisis de la obra ‘Discusiones entre honorables. Triunfos, fracasos y alianzas electorales de la Derecha en Chile, 1938-2010’ de Tomás Moulián e Isabel Torres por Fabián Bustamante Olguín * Elementos del estado del arte y contexto Moulián es uno de los primeros que extrae y describe la realidad post- golpe de Estado. En este sentido, Moulián construirá un reconocimiento importante como cientista social. Así, entonces, para Moulián existía una dictadura de derecha y civiles en el poder, y él intenta construir “la historia” del papel jugado por sus partidos y movimientos en el golpe militar. Pero la génesis de la obra analizada se inicia en otro estudio, en el que va transportando la referencia a múltiples trabajos publicados en varios documentos en FLACSO. En efecto la génesis de Discusiones entre honorables…es la continuación del resultado de otro estudio importante de Moulián -junto a Germán Bravo- titulado “La debilidad hegemónica de la derecha en el Estado de Compromiso” (1981), que analiza la debilidad histórica de la derecha chilena –entendida como sin proyecto modernizador-, en tanto desarrolló estrategias de contención, dependiendo de la peligrosidad de la amenaza reformista, para mantener sus privilegios durante la década del treinta, en el marco del ascenso de la centro izquierda (identificada con el Partido Radical), en el marco de la crisis económica de 1929, y el derrumbe del modelo político oligárquico dominante durante todo el siglo XIX. La derecha, según los autores, se acopla y realiza concesiones para su mantenimiento del sistema político chileno, aunque ello no le arrebata toda su hegemonía. La llegada de los gobiernos radicales del Frente Popular (1938-1952), en efecto, representante de las clases medias, inician una serie de reformas permitiendo generar un proyecto de inclusión de vastos sectores sociales en torno al Estado. A contrapelo de ello, la derecha, ya lo decíamos en la perspectiva de Moulián y Bravo, no tendría proyecto país, por lo que serían otros sectores políticos los que sí los tendrían (en este caso, el Partido Radical). En este sentido, los autores señalados consideran –a mi juicio- a la derecha como una fuerza defensiva y reaccionaria, aunque evidentemente con el golpe de Estado se podría modificar esa interpretación por el carácter ofensivo y proposicional de la derecha, sobre todo del grupo de neoliberales que transforma la sustancialidad