58 Crítica / mayo-junio 2019 < © rítica libros 58 El cine latinoamericano del desencanto, Justo Planas. 60 Las pulsaciones de la derrota, de Damaris Calderón. 60 En despegue, de Víctor Rodríguez Núñez. 62 El cuaderno de los disparates, de Julio Travieso. 62 El show de Terry Hackman, de Norge Céspedes. © c a d a a u t o r e s r e s p o n s a b l e d e s u s o p i n i o n e s 20 19 mayo/junio } libros Enclaves del desencanto C uando recibí el original del libro El cine latinoamericano del desencanto lo leí de un tirón. No era muy fácil concentrarme en la idea de ser su editora, en la misión de analizar cada constituyente sintáctico centrada en una, confieso que no muy ardua, corrección de estilo. El texto que tenía en mis manos me atrapa- ba no solo por su amenidad, nada reñida con su rigor investigativo, sino por la capacidad de cons- truir una bien fundamentada tesis interpretativa a propósito de uno de los autores más enigmáticos y polémicos del cine latinoamericano contemporá- neo: el mexicano Carlos Reygadas. Por un lado, era como sumergirse en una de esas películas que anu- lan en un primer visionaje cualquier formación aca- démica que te haya conducido a la crítica de cine y que te impulsa a vivenciar emociones o a coescribir racionalmente ideas de la mano de su autor, más si entre emisor y receptor existe plena sintonía. Por otro, y partiendo de que hace algunos años había coincidido con el autor en el equipo editorial de la revista Cine Cubano, la lectura parecía acaso una nueva conversación, mucho más larga y convin- cente que todas las anteriores, donde mi interlocu- tor me mostraba el mapa personal con el que había intervenido su objeto de estudio y me llevaba con- sigo al interior de una película, tan rica semiótica- mente, que desde ella visitamos casi todo el cine latinoamericano de los últimos años. También era la feliz constatación de cuánto este colega y amigo, ilusionado con la publicación de su primer libro, había crecido y madurado intelectualmente luego de su paso por las aulas de la Universidad Nacional Autónoma de México. Juan Antonio García Borrero, en el prólogo de este título recientemente publicado por Ediciones ICAIC, define a Justo Planas y a la generación de críticos a la que pertenece como “hijos de prácti- cas culturales disruptivas” y ofrece su propia clave interpretativa sobre el desencanto y la utopía, al decir: Cierto que en Japón, filme de Carlos Reygadas erigido aquí como columna vertebral del vo- lumen, uno percibe más desencanto óntico que fervor utópico. Pero, en realidad, lo que ha desaparecido es la antigua noción de la utopía colectiva, no la necesidad de la utopía en sí. Una presentación del libro podría apuntar que el autor se propuso, y cito a Justo Planas en su introducción, “indagar hasta qué punto el séptimo arte latinoamericano más reciente con- serva preocupaciones de orden social similares a las de sus predecesores del Nuevo Cine Latinoa- mericano”. Y luego añade: “Buscamos trascen- der la habitual compartimentación del cine del continente según sus orígenes y movimientos nacionales, desdibujar fronteras para buscar una geografía mayor”. Si bien el ensayo se estructura tomando al fil- me Japón como eje central, no solo constituye un estudio profundo de toda la filmografía de Reyga- das, sino de la mayoría de los filmes latinoamerica- nos más significativos de las últimas décadas. Mas no transita por los lugares comunes de la historio- grafía y la crítica contemporáneas: no se limita a la deconstrucción formal y semiótica del filme de marras, ni se extravía en un inventario compa- rativo de otros filmes latinoamericanos y de las claves que compartirían con Japón. Justo Planas, armado de un cúmulo de herramientas teóricas imprescindibles y muy bien orquestadas, donde sobresale el modelo epistemológico del filósofo portugués Boaventura de Sousa Santos, acomete una indagación que da respuestas válidas a pre- guntas recurrentes sobre el cine latinoamericano y que le permiten refutar la extendida interpreta- ción de la obra de Reygadas en el estrecho marco de un cine que muchos han considerado colmado de hedonismos y experimentaciones formales y estéticas, marcado por lo poético, pero distante 58 Crítica / mayo-junio 2019