En los últimos treinta años han confluido diversas prácticas histo- riográficas que han renovado el conocimiento de la historia del trabajo preindustrial. Estas corrientes beben de fuentes muy diversas como la microhistoria, la economía neoinstitucional y de las convenciones, la te- oría de la protoindustrialización, la antropología económica sustanti- vista y cultural, los estudios de la acción colectiva, la historia feminista y la historia social británica marxista. Con sus peculiaridades, por sus ra- íces nacionales y por los diferentes postulados historiográficos en los que se sustentan, estos acercamientos tienen en común una mirada mul- tidisciplinar y contextual a la historia del trabajo que, en último extremo, han ofrecido una comprensión de los procesos históricos que atravesa- ron la Edad Moderna más ajustada a la realidad social, económica y cul- tural de la época. Instituciones que respondían a una realidad histórica en vez de retrógradas y reaccionarias, un pasado poliédrico en lugar de un camino nítido hacia un progreso indiscutido, trabajadores y trabaja- doras devueltos a la acción y no agentes pasivos de la Historia, supera- ción de una perspectiva eurocéntrica a favor de planteamientos más ge- nerales que facilitan el estudio de otras realidades geográficas y culturales, son algunas de las ideas que recorren las investigaciones sobre la historia social del trabajo que se han llevado a cabo en el citado período de tiempo 2 . 139 CONSTRUYENDO LA HISTORIA SOCIAL DEL TRABAJO EN MADRID DURANTE LA EDAD MODERNA 1 Jesús Agua de la Roza, Victoria López Barahona, José Antolín Nieto Sánchez y Juan Carlos Zofío Llorente (Grupo Taller de Historia Social Departamento de Historia Moderna Universidad Autónoma de Madrid)