41 Quinto Documento de Trabajo - El Neoliberalismo tardío La deuda externa en el Neoliberalismo tardío Por Martín Burgos y Estanislao Malic Introducción Uno de los aspectos más relevantes del mode- lo económico que surgió a partir de las últimas elecciones presidenciales es, sin lugar a dudas, la vuelta del fnanciamiento por la vía del en- deudamiento externo. Esta tercera ola de en- deudamiento en divisas desde que empezó el ciclo neoliberal tiene algunos parecidos, y mu- chas diferencias, respecto de los dos primeros (1976/1983 y 1989/2001). Todos estos aspec- tos merecen ser analizados ya que inciden sobre las tendencias, sustentabilidad y crisis generadas por esa deuda. En ese sentido, trataremos de rea- lizar un análisis comparativo entre los tres ciclos de endeudamiento utilizando distintos indica- dores que puedan dar cuenta de la sustentabi- lidad y el carácter de la relación entre deudor y acreedor. Si bien el endeudamiento externo no es un fenómeno novedoso, desde la fnanciarización global de los ´70, en nuestro país se acentuó sig- nifcativamente la utilización del mismo (tanto de forma pública como privada), como recur- so para fnanciar el proceso de acumulación y la fuga de capitales crónica. De esta manera, el sector fnanciero internacional fue el rector de nuestra dinámica económica, impulsando auges, precipitando caídas y, sobre todo, impo- niendo modelos. El acreedor no tiene por obje- tivo el desarrollo del deudor, sino que los recur- sos del mismo sean destinados al repago de la deuda. De ahí la insistencia en solicitar ajustes y libre movilidad de capitales: el pago de la deuda se vuelve prioritario por sobre los demás gastos, así como la libertad de reorientar la inversión. Esto signifca una enorme libertad para la salida de fondos, que restringe su uso para inver- siones productivas, pero que además agigantan los problemas de falta de divisas en un contexto de pago de la deuda externa contraída anterior- mente. Lo antedicho implica que la restricción externa se convierte en un fenómeno fnanciero antes que un fenómeno real, dado que puede existir restricción de divisas con superávit co- mercial, algo que era impensable hasta el 1976. Vale la pena destacar que prácticamente no existen casos en la historia mundial de países que hayan alcanzado el desarrollo económico en base al acceso al mercado de capitales. Una de las posibles explicaciones de ello, puede basarse en las condiciones necesarias que debe cumplir un país deudor a fn de atraer capitales. Las po- líticas ortodoxas, usualmente, permiten asegu- rarle a los acreedores que de ser necesario al mo- mento de distribuir el excedente, ellos tendrán una posición prioritaria respecto al resto de los actores sociales. Por otro lado, para crecer to- mando deuda en divisas, la tasa a la cual se apa- lanca el país, debe ser menor al incremento que se generará en el fujo neto de dólares (el saldo de balanza comercial) como resultado de la in- versión realizada vía endeudamiento. ¿Qué sig- nifca esto? Que el destino del dinero prestado, debe garantizar un aumento del ingreso de las exportaciones, o ahorro de las importaciones, sufciente como para poder repagar el capital y los intereses. Lamentablemente, los fujos de divisas provenientes de las exportaciones en los países periféricos, son altamente inestables, ya que los precios de sus productos son muy voláti- les y no controlan los mercados de destino. Por lo tanto, la única opción sería tomar deuda para sustituir importaciones, como era la intención cuando el Estado compró YPF para reducir el défcit energético, o fomentar las exportaciones industriales. Este capítulo se divide en dos partes. La pri- mera, se propone analizar el recorrido histórico de la deuda externa en la Argentina desde 1976