4 Pérez de Ayala Poliedro literario del pensamiento novecentista Mª ÁNGELES VARELA OLEA Siempre es difícil establecer la pertenencia de un autor a una gene- ración, puesto que, cuanto más genial sea él y más acertada la mirada que se le acerca, hallaremos rasgos que son síntesis de generaciones ante- riores y precursores de venideras. Aunque un pueril concepto de “genia- lidad” nos lleve erróneamente a identificar esta con “originalidad”, un verdadero genio es más bien un sabio conocedor de la tradición, capaz de la adaptación a tiempos y contextos actuales. Pérez de Ayala –como dijo don Quijote y Unamuno subrayó–, sabe quién es: conoce como pocos el legado cultural español y se identifica además con los pensadores de generaciones anteriores; eso sí, lo hace consciente de que frente a la generación del 68 y a la del 98, a la suya corresponde un paso hacia delante, un avance, por tanto, no rupturista. En ese sentido, la Generación del 14 es sucesora del 98, a su vez, heredera de los regeneracionistas surgidos en el siglo xix. El aparente rupturismo generacional de Ortega y Gasset se limita al “restauracio- nismo”, como lógica reacción frente al fracaso práctico de las críticas iniciadas por las generaciones precedentes pero finalmente cómplices a su pesar, a causa de su inactividad práctica. Lo cual no es ni mucho menos un rechazo de su legado intelectual, sino más bien de los medios utilizados, habida cuenta de la escasez de frutos obtenidos en la España real de estas primeras décadas del siglo xx. Ciertamente, la “Liga de Educación Política Española” (1914) o la “Agrupación al Servicio de la República” (1931), de la que tanto Ortega como Pérez de Ayala fueron