EL DESPERTAR TIPOGRÁFICO EN CHILE y la relación con los fundidores estadounidenses [THE TYPOGRAPHIC AWAKENING IN CHILE AND THE RELATIONSHIP WITH THE AMERICAN SMELTERS] revista_180 | #28 | Roberto Osses | p. 48>51 | Roberto Osses Profesor/Universidad Finis Terrae Facultad de Arquitectura y Diseño Escuela de Diseño Santiago/Chile abstract_ By the late 1811 the Government of Chile purchased a printing press in order to disseminate the revolutionary thinking. As important as this machine were the types of metals used to print, typographies, as they are referred to today, which have become culture’s digital fingerprint revealing historical details through its aesthetics. The Aurora de Chile is the first newspaper published in our country. A thorough analysis of the fonts used in its paragraphs has allowed us to learn the origins of these signs, ponder the historical relevance in design as well as in typography and printing and open new paths to cultural research. This article is part of a further and still ongoing research; nevertheless, the initial findings have made possible a nearly identical reconstruction of the first printed publications of the independent Chile based on the exclusive use of digital typographies. keywords_ Chile | typography | printings | independence la imprenta de la aurora de chile _ Hace doscien- tos años Chile vivió el proceso de liberación del dominio impuesto por España. Esta lucha –que se extendió por casi una década– se desarrolló en dos frentes principales: el militar y el cultural. El 21 de noviembre de 1811 arribó al puerto de Val- paraíso la fragata mercante Galloway proceden- te de Nueva York; entre su cargamento venían pistolas, fusiles y pólvora como sustento para el ejército patriota (Pereira, 1941:17-18), sin em- bargo, uno de los instrumentos más poderosos que llegó a territorio chileno no fue un arma de fuego sino una herramienta para la lucha ideo- lógica y la difusión del pensamiento revolucio- nario: una imprenta. Esta máquina fue el arma y sus tipos de plomo 1 fueron las municiones para el triunfo definitivo en el campo de las ideas. El gobierno de José Miguel Carrera compró a Ma- teo Arnaldo Hoevel la prensa que venía consig- nada a su nombre y le encomendó administrarla en Santiago (Medina, 1997:X). El mismo Hoevel se hizo cargo de su traslado y la instaló en la Universidad de San Felipe, en donde comenzó a ser operada por tres tipógrafos norteamerica- nos, acogidos con ese propósito, pues no existía en Chile una persona capacitada para realizar esta labor. Entre los operarios destaca la figura de Samuel Burr Johnston, a quien se le adjudica la dirección del taller y cuyas memorias se han transformado en un capítulo esencial para la historia de la imprenta nacional. 2 La máquina conducida por Johnston permitía imprimir una superficie aproximada de unos treinta centí- metros cuadrados y solo disponía de tipos de resumen_ A fines de 1811 el Gobierno de Chile adquirió una imprenta para difundir el pensa- miento revolucionario. Tan importante como esta máquina fueron los tipos de metal con los cuales se imprimían tipografías –como hoy se conocen– que se han transformado en una huella digital de la cultura, relatando detalles históricos a través de su estética. La Aurora de Chile es el primer periódico publicado en nuestro país. Un minucioso análisis a las fuentes usadas en sus párrafos nos ha permitido descubrir los orígenes de estos signos, ponde- rar la relevancia histórica dentro del diseño, la tipografía y la impresión y, además, abrir nuevas rutas para la investigación cultural. Este artículo forma parte de una investigación mayor y aún en curso, no obstante, los hallazgos iniciales han permitido realizar una reconstrucción casi idéntica de los primeros impresos de Chile independiente, en base al uso exclusivo de tipografías digitales. palabras clave_ Chile | tipografía | impresos | independencia cuerpo pequeño y algunos ornamentos (Castillo, 2006:16). En ella se imprimieron 191 publica- ciones hasta la caída del gobierno realista en febrero de 1817. “Sus tórculos imprimieron desde las más insignificantes esquelas de invitaciones hasta los más graves documentos del Estado” (Feliú, 1952:XIII); solo en 1812 destaca la primera Constitución, el primer libro, y la Aurora de Chile, el primer periódico nacional. La Aurora publicó entre sus contenidos procla- mas revolucionarias, noticias en relación a los avances del país y algunos hechos relevantes del extranjero. Circulaba todos los jueves y tuvo 58 números entre 1812 y 1813. Sus páginas se componían con dos columnas y se imprimía en dos hojas tamaño A4 (210 mm x 297 mm) por ambos lados, generando cuatro planas. Según el historiador José Toribio Medina los tamaños de las tipografías que llegaron desde norteamérica eran de 8 y 9 puntos, más un reducido juego de caracteres de cuerpo 16 (Medina, 1958:313), pero basta observar un ejemplar de la Aurora para percatarse que los títulos se compusieron con más de tres tamaños, lo que evidencia que algu- nas tipografías –pocas e insuficientes como para escribir los párrafos extensos de una publicación como esta– ya existían en Chile. 3 Al respecto, surge aquí una interrogante. ¿Qué tanto más podremos descubrir o establecer si estudiamos con mayor precisión la estética de la Aurora? Su visualidad está determinada en gran parte por los tipos que se emplearon en la impresión. Tener más antecedentes en torno a los orígenes