ISSN 2027-7199 (en línea) Nº 36 Noviembre de 2019 Principales resultados La evidencia nacional e internacional sugiere que la restricción al porte de armas es efectiva en reducir las lesiones por arma de fuego, particularmente los homicidios. La restricción al porte de armas debe ser parte de una estrategia integral de reducción de la violencia con programas que incluyan cambios en las normas sociales a nivel local. La directiva No.6, que reglamenta el decreto 2362 de 2018, fortaleció los requisitos y controles para obtener los permisos especiales al crear un sistema colegiado mixto (compuesto por autoridades civiles y militares) que toma la decisión acerca de la expedición del permiso. La evidencia a favor de la restricción al porte de armas permite concluir que esta medida se debe mantener en el largo plazo, entre otras, a través de legislación en el Congreso de la República. Acerca de los autores María José Castro, Escuela de Gobierno Alberto Lleras Camargo y Facultad de Derecho, Universidad de los Andes. Nicolás Forero Villarreal, Escuela de Estudios Internacionales Avanzados (SAIS), Universidad Johns Hopkins. María Cecilia Dedios, Escuela de Gobierno Alberto Lleras Camargo, Universidad de los Andes. Jeffrey Pugh, Escuela de Políticas Públicas y Estudios Globales, Universidad de Massachusets Boston. Lindsey Breier, Escuela de Estudios Internacionales Avanzados (SAIS), Universidad Johns Hopkins. Andrea Noy Robayo, Escuela de Gobierno Alberto Lleras Camargo, Universidad de los Andes. Sophia Alison Zweig, Departmento de Salud Internacional, Escuela de Salud Pública, Universidad Johns Hopkins. María José Valencia, Escuela de Gobierno Alberto Lleras Camargo, Universidad de los Andes. Andrés I. Vecino-Ortiz, Departamento de Salud Internacional, Escuela de Salud Pública, Universidad Johns Hopkins. Acerca del estudio Esta Nota de Política es parte de la evaluación de política de la restricción permanente al porte de armas en Colombia realizada conjuntamente por la Escuela de Gobierno de la Universidad de los Andes y las escuelas de Salud Pública (JHSPH) y Estudios Internacionales Avanzados (SAIS) de Johns Hopkins University. Este estudio está fnanciado por el Johns Hopkins Center for Global Health por medio del grant número 90083864. La restricción permanente al porte de armas en Colombia: un análisis normativo y desde la evidencia de una política pública efectiva para reducir la violencia por armas de fuego en el país Colombia es uno de los países con más muertes por armas de fuego en el mundo después de Brasil, Estados Unidos, India y México; 82 % de esas muertes tienen lugar en entornos urbanos y no están relacionadas con el conficto armado (Naghavi et al., 2018). Las lesiones por este tipo de armas causaron más de 520.000 muertes en el país desde 1990, equivalente a 10 % de todas las muertes ocurridas y 15 % de todos los años de vida perdidos prematuramente (Institute for Health Metrics and Evaluation, 2018). 90 % de las muertes por armas de fuego ocurren durante los años productivos de la vida y se dan principalmente en hombres jóvenes en contextos vulnerables (Instituto Nacional de Salud, 2014; Instituto Nacional de Salud, 2017; Naghavi et al., 2018; Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, 2016). Ante esta realidad, las entidades del nivel nacional y local se han enfocado en implementar intervenciones que reduzcan la violencia y, en particular, las lesiones por arma de fuego. La presente Nota de Política expone las conclusiones de la revisión normativa sobre la restricción al porte de armas en Colombia y hace una revisión de la evidencia que concierne a dicha política. Dicha revisión rastrea los principios legales que antecedieron a la restricción nacional al porte de armas realizada en 2016 y sus renovaciones posteriores, y es parte de los resultados de un estudio que busca entender el proceso de toma de decisiones y el rol de la sociedad civil que llevó a la implementación de la restricción, así como su adopción en poblaciones jóvenes en contextos vulnerables. La evidencia muestra que la restricción al porte de armas debe ser parte de una estrategia integral de reducción de la violencia La política pública orientada a reducir las lesiones por arma de fuego y en forma más general por violencia, frecuentemente, se enfoca en estrategias singulares y no integrales. La evidencia muestra que son muy pocas las intervenciones que son efectiva por sí solas. De hecho, las estrategias integrales de reducción de la violencia son más efectivas y sostenibles, ya que abordan las diferentes dimensiones del problema de la violencia en forma sinérgica. En el caso del control de armas en países de bajos y medianos ingresos, incluidos los países latinoamericanos, se ha encontrado que la restricción es efectiva en reducir las muertes violentas. Sin embargo, existe una alta variabilidad en los resultados del control de armas, que está condicionada por las diferencias en la implementación y la integración de la política de prevención de la violencia con otras estrategias. Las diferencias en implementación y en integración con otras medidas afectan el impacto de esta medida (WHO, 2009; Zweig et al., n.d.). María José Castro, Nicolás Forero Villarreal, María Cecilia Dedios, Jefrey Pugh, Lindsey Breier, Andrea Noy Robayo, Sophia Alison Zweig, María José Valencia, Andrés I. Vecino-Ortiz