Los múltiples colores del diablo María Laura Montemurro (Universidad de Buenos Aires) Este artículo invita al lector a recorrer brevemente un aspecto de la Edad Media que durante mucho tiempo ha sido desatendido: el color. Proponemos aproximarnos a su rico y complejo simbolismo a través de su utilización en la representación visual de una figura clave para la escatología cristiana: el diablo. ¿Qué significa el color en la Edad Media? A diferencia de la imagen sombría y sórdida que por mucho tiempo la historiografía nos dibujó sobre este periodo, la Edad Media estaba llena de color. Los vemos en las ricas telas que visten a los nobles y en las joyas que ornan a las damas. Están presentes en las variadas imágenes que decoran el edificio eclesiástico: en las vidrieras de las grandes catedrales, en las esculturas ante las cuales se inclina el devoto, en los enseres que se utilizan en la celebración de la misa. También los vemos en la arquitectura, tanto en el interior como en el exterior de las iglesias ya que, a pesar de haber sido lavadas por el tiempo, muchas columnas, capiteles y relieves estaban a menudo en su tiempo pintados de vivos colores. Y por supuesto, los encontramos también enriqueciendo las páginas de numerosos manuscritos, llenando las figuras con un despliegue cromático entre destellos de oro, así como sus márgenes de intrincados y laberinticos diseños. Sin duda, el color, al igual que hoy, tenía en ese entonces valor sensual y decorativo. Como muchas fuentes nos lo dejan ver, los colores eran apreciados lisa y llanamente, por su belleza. Sin embargo, estaríamos en un error si pensamos que la relación que la Edad Media estableció con el color se limitaba a un gusto sensual por el mismo. Como muchas otras cosas, en la Edad Media, el color tenía también valor simbólico, poseía connotaciones positivas y negativas, incitaba a las asociaciones con cosas benéficas o funestas, en definitiva: el color era portador de significado. Michael Pastoureau es el autor a quien más debemos nuestro conocimiento acerca de la historia de los colores en la Edad Media, de sus transformaciones a lo largo del tiempo, sus usos, los sentidos que se les asignaban así como los temores y prejuicios que sobre ellos recaían. Una de las tantas cosas que podemos concluir luego de la lectura de este