Conciencia de América en Alejo Carpentier* Aimée G. Bolaños les hablo de lo que les hablé siempre: de ese gigante desconocido, de estas tierras que balbucean, de nuestra América fabulosa. José Martí Alejo Carpentier (1904-1980), narrador, ensayista, de notable trayectoria en el periodismo, íntimamente vinculado a la música y a las diversas manifestaciones de la cultura espiritual, con sus complejos mundos imaginarios y reflexivos nos invita a participar en la búsqueda y construcción de los signos identificadores de nuestro Continente. Nacido casi a principios del siglo pasado en una ciudad, La Habana, que comenzaba a desarrollarse vertiginosamente, sus espacios culturales habrán de ser vastos y diversos. Desde su iniciación intelectual se proyecta hacia una praxis transformadora, tanto en la literatura como en el ámbito social y cultural en su sentido más amplio. Su formación en las vanguardias artísticas lo ligan con voz propia a la renovación artística distintiva de la modernidad, de modo que la aspiración a un arte integralmente nuevo, deviene su ocupación constante. A partir de los primeros textos narrativos estrechamente vinculados a su prosa reflexiva como cronista 1 , hasta la plenitud creadora de los grandes ciclos narrativos 2 que también 1 Me refiero, sobre todo, a Ecué-Yamba-O e Historia de lunas (ambas de 1933). También a su labor periodística entre 1926 y 1940 recogida en los dos tomos de Crónicas.