María José Simental Crespo - A01637773 ITESM CAMPUS SINALOA 28/03/2020 Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey Análisis de sistemas eléctricos en sistemas ingenieriles Módulo 1 (Electrostática) M1A3: Gravitación Escrito argumentando lo siguiente: ¿Qué diferencia existe entre la comprensión del concepto de gravedad de Newton y Einstein? Desde el principio de los tiempos, se han intentado averiguar las leyes y principios que rigen los fenómenos observables y no observables de la materia, tales como las interacciones entre ésta a nivel macroscópico y microscópico. Introducir el concepto de gravedad no ha sido una tarea fácil a lo largo del tiempo. Tal y como se narra en el video Isaac Newton - La gravedad Física, este concepto no inició con la caída de una manzana, sino más bien mucho tiempo atrás, debido a la curiosidad del hombre hacia el entendimiento y explicación del movimiento de los cuerpos celestes y qué papel fungía la Tierra en esta cuestión (López, M 2012). Los hallazgos y teorías del papel del planeta Tierra fueron evolucionando desde que ésta era considerada plana y centro del universo, hasta lo que se conoce actualmente, en donde el Sol está situado en el foco de una elipse, y que alrededor giran planetas en órbitas elípticas; solamente faltaba una cuestión en aquellos tiempos, ¿qué era lo que mantenía a los planetas girando en órbitas y por qué razón alrededor del Sol?. Los científicos de aquella época debatían las diferentes hipótesis planteadas; no fue si no hasta el año 1684 donde el astrónomo Edmund Halley realizó una visita a Cambridge, específicamente al científico y profesor de Matemáticas Isaac Newton, en búsqueda de una respuesta a este cuestionamiento. Halley, por su parte, formuló la hipótesis de que existía una fuerza central que situaba a los planetas en sus órbitas, en donde Newton ya había formulado una teoría sobre ello pero no había publicado nada al respecto, sin embargo, le enseñó sus escritos a Halley y éste, al ver la relevancia de su estudio, sugirió a Newton reunir sus teorías en una gran compilación científica, que más tarde se llamaría Philosophiæ naturalis principia mathematica(López, M. 2012). Isaac Newton veía en las fuerzas la causa de movimiento de los cuerpos, sentando las bases de la mecánica clásica. En el caso de la Luna, lo que hace que permaneza en su órbita elíptica se debe a la atracción de la Tierra, que más adelante se aplicaría el mismo principio para el resto de cuerpos celestes, en donde la fuerza de atracción la denominaría fuerza de gravedad, estableciendo así la Ley de Gravitación Universal, característica de cuerpos masivos. Gracias a esta ley se lograron entender también sucesos dentro de la Tierra, tales como que la caída de los objetos es siempre perpendicular, y que objetos más ligeros pueden caer más lento debido a la resistencia del aire (en ausencia de aire caen al mismo tiempo), o también la influencia de la fuerza de gravedad sobre las mareas, entre muchos otros. A partir de principios del siglo XX, llegó un nuevo científico para abrir un nuevo panorama en la percepción del universo; mientras Newton establecía que la gravedad era una fuerza entre dos cuerpos, y que el espacio y el tiempo eran independientes entre sí, Albert Einstein afirmó que la gravedad influye en el transcurso del tiempo y que en cuerpos supermasivos el tiempo transcurre más despacio que en cuerpos más ligeros, por ello para él, la gravedad es una propiedad capaz de alterar tanto al espacio y el tiempo, unificándose como un solo espacio-tiempo. Einstein también establece que la gravedad mantiene influencia sobre las ondas electromagnéticas, y por tanto, sobre la luz, la cual es una especie de límite cósmico que nada en el universo puede superar, es decir, que nada puede ir más rápido que la luz, contradiciendo a Newton.