la Guía se reveló para ellos como una fuente última de su propio pensamiento, acaso como el mismo Maimónides nunca habría querido reconocer que podía ser leída su obra capital. El constante ocultamiento que hace el de Córdoba de su doctrina metafísica no fue suficiente para que no ocurriera lo que él parecía temer: que su obra fuera el origen de una corriente mística que se oponía, por su propia naturaleza, al racionalismo especulativo que él decla- raba como estructural en las páginas de la Guía , en consonancia con su declarada devoción por Aristóteles (Epílogo , p. 215). Para concluir –dicen, siguiendo a Moseh Idel– que “los límites entre filosofía y mística no están tan claros”, como tampoco lo están –si se me per- mite añadir– entre la primera y la quinta parte de la Ética a la luz de la Guía , a pesar de las “tinieblas y locuras” de los cabalistas. Me interesa señalar, para concluir, el exigente manejo que hacen los autores, no sólo de la literatura judía pre-maimonídea, sino también de la mejor literatura secundaria; todo lo cual merecía una mejor edición. Echo en falta, quizás, alguna pequeña contextualización histórica como, por ejemplo, la interesante polémica con los ‘Mutekalemin’ o con los pro- pios cabalistas, a los que se hace referencia sólo en el Epílogo ; en un libro denso, como éste, algún ligero alivio facilita la lectura. Y no se olvide, por favor: ningún libro de este género sin índices analíticos. Bernardino ORIO DE MIGUEL CHALIER, Catherine Spinoza lecteur de Maïmonide. La question théologico-politique Les Éditions du Cerf, Paris, 2006, 326 págs. Catherine Chalier, catedrática de filosofía en la Universidad de París X-Nanterre, y reconocida especialista en la obra de Lévinas, acomete en este libro un proyecto de induda- ble interés: la recepción de Maimónides por parte de Spinoza. Chalier rastrea la línea que une y separa a ambos pensadores, que según ella es una y la misma, pues la tesis central que recorre el libro es que el pensamiento de Spinoza, buen conocedor de la obra maimonidea- na, muestra una profunda influencia de ésta última, pero una influencia que podría descri- birse como “influencia en negativo”, a la manera del negativo de una película fotográfica. Se trata, en sus propias palabras, del “encuentro de ambos pensadores en el corazón de un quiasmo” (p. 8). Spinoza rechaza con vehemencia las posiciones filosóficas de Maimónides, pero según Chalier tiene para con él una deuda no reconocida, al tomar sus tesis a contra- mano. Chalier sostiene que conceptos clave en la filosofía de Spinoza, como por ejemplo “revelación”, “ley humana”, “ley divina” o “profecía”, no son más que readaptaciones, des- plazamientos o inversiones de conceptos maimonideanos. Ciertamente Chalier muestra gran sensibilidad a la hora de localizar este elemento de desplazamiento semántico en la obra de Spinoza, que ha sido también señalado por otros estudiosos de Spinoza (por ejemplo A. Tosel, quien denomina a esta estrategia de redefinición semántica de los términos en la obra de Spinoza la “operación del sive ”, o W. Montag, quien habla del “retorcer” (torquere) el sentido de las palabras en Spinoza). Los conceptos a los que Chalier dedica cada uno de los ocho capítulos de su libro son: las imágenes, el conocimiento de Dios, la providencia, los Boletín de bibliografía spinozista N.º 9 345 Anales del Seminario de Historia de la Filosofía Vol. 24 (2007):