‘Un verdadero vergel de la Iglesia’. Las colonias de alemanes de Rusia y la pastoral católica en el interior argentino a comienzos del siglo XX Ana María T. Rodríguez (IESH-UNLPAM) Eric Morales Schmuker (CONICET/IESH-UNLPAM) “Al padre Saxler le tocó organizar en San José, la cristiandad más ferviente del territorio pampeano, con su templo más amplio, circundado por una veintena de capillas y escuelas que serán cenáculos de eminentes sacerdotes y religiosas. Un verdadero vergel de la Iglesia en estas tierras de arena y olivillo. 1 1. Presentación Los alemanes de Rusia que llegaron a la Argentina provenían de un núcleo migratorio que partió de las amplias regiones del Imperio Ruso, en 1870, rumbo a Canadá, Estados Unidos y Brasil. 2 Desde este último lugar, continuaron su itinerario a través de ofrecimientos del gobierno nacional. 3 Instalados en el país, reprodujeron la experiencia de las aldeas madres; 1 Celso Valla, Los alemanes del Volga y los salesianos en La Pampa: Buenos Aires: División Gráfica Profesional de la Institución Dr. Jaun Fernández, Obra de Don Bosco, 1978, pág. 31. 2 Este artículo utilizará la categoría “alemanes de Rusia” -Deuscher aus Russland-, dado que es la expresión más adecuada para englobar a los germano-parlantes provenientes de distintas regiones de Rusia (Mar Negro, Volinia, Cáucaso, río Volga). Sergio Maluendres, “Los migrantes y sus hijos ante el matrimonio: Un estudio comparativo entre alemanes de Rusia, españoles e italianos en Guatraché (La Pampa), 1910-1939”, Estudios Migratorios Latinoamericanos, año 6, 18 (1991), págs. 191-222. Los alemanes de Rusia constituyeron un grupo poblacional de origen alemán (“alemanes étnicos”) instalados en Rusia entre 1763-1767. La zarina Catalina II buscó poblar la región del bajo Volga y, para ello, prometió a todos los extranjeros que se establecieran allí la práctica libre de su religión, idioma natal, organización escolar, dirección administrativa y judicial de sus colonias y aldeas, la exención de impuestos, servicios comunes o extraordinarios al Estado, servicio militar, y al mismo tiempo, adjudicó campos y terrenos como bien común de cada colonia. Establecidos allí, los pobladores formaron aldeas madres, entre ellas Samara y Saratov. Milton Rulli, “Rusoalemanes en La Pampa y la Migración al Chaco”, en J. Colombato (Coord.), Trillar era una fiesta. Poblamiento y puesta en producción de La Pampa territoriana, Santa Rosa: Instituto de Historia Regional UNLPam, 1995. 3 Desde la Dirección Nacional de Inmigración, creada a partir de la Ley de Inmigración y Colonización, su Director, el Comisionado Juan Dillon, inició gestiones para favorecer el ingreso de los alemanes de Rusia. En 1877 se firmó un convenio por el cual el gobierno argentino aseguraría a los alemanes de Rusia los derechos dados a todos los inmigrantes que se sometieran a las leyes argentinas: ejercerían libremente su culto religioso, por dos años no pagarían contribución directa o territorial y podrían elegir sus representantes libremente. Las autoridades se comprometían a sostener en cada aldea una escuela elemental, en la que se