https://doi.org/10.1515/9783110450828-058 Ana Calvo Revilla Exploración de los límites en el microrrelato español contemporáneo: Pedro Herrero, Javier Puche e Iván Teruel Resumen: Teniendo en cuenta la distinción entre la literatura no creada con medios digitales y la creada con medios digitales, centramos nuestro estudio en los microrrelatos que han sido creados, difundidos y recibidos en la red, espe- cialmente a través del auge que han adquirido las revistas digitales y los blogs; analizamos, en concreto, el proceso creativo de tres escritores españoles: Pedro Herrero, Javier Puche e Iván Teruel. Palabras clave: Microrrelato, blog, revista digital, Pedro Herrero, Javier Puche, Iván Teruel El aumento de la comunidad bloguera y la aparición en el escenario digital de revistas que prestan atención al microrrelato están contribuyendo a la conso- lidación de este género literario narrativo y al desarrollo de espacios de auto- publicación y autoedición en la red; aunque en la mayor parte de los escrito- res se observa la tendencia a alcanzar un edición en soporte impreso, «de todo el inmenso corpus acumulado desde la aparición de los primeros weblogs de microficción en los primeros años del nuevo siglo, una mínima parte alcanza esa meta, gracias a las operaciones de rescate de los antólogos».1 Analizamos la obra de tres escritores, que han administrado sus bitácoras en el siglo XXI y publicado en edición impresa sus primeras obras: Pedro Herrero, Javier Puche e Iván Teruel. 1 Graciela S. Tomassini, «Los litblogs de microficción: un universo rizomático en la red», en Dieter Ingenschay, Friedhelm Schmidt-Welle y Fernando Valls (eds.), MicroBerlín. De minificciones y microrrelatos, Madrid/Frankfurt, Iberoamericana/Vervuert, 2015, p. 269. Ana Calvo Revilla, Universidad San Pablo CEU Nota: Este trabajo se encuadra dentro del Proyecto de Investigación I+D+I «MiRed (Microrrelato. Desafíos digitales de las microformas narrativas literarias de la modernidad. Consolidación de un género entre la imprenta y la red)» (FFI2015-70768-R), financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad de España y el Fondo Europeo de Desarrollo (FEDER), dentro del marco del Plan Estatal de Investigación Científica y Técnica y de Innovación Orientada a los Retos de la Sociedad.