Educación Centrada en el Aprendizaje “Aprendizaje a partir de problemas” Elaboración: Eurídice Sosa Peinado esosa@g.upn.mx Ruth Briones F. rbriones@g.upn.mx Luz Ma. Garay C. mgaray@g.upn.mx Julio 2008 Antecedentes El aprendizaje a partir de problemas es, quizás, la primera metodología educativa que fue sistematizada hace más de 2000 años. Inicia con los escritos de los discipulos de Sócrates en donde relatan como, a partir de dialogos para solucionar problemas, es posible contruir saberes, conocimientos y por tanto aprender Enseñar y aprender a partir de interrogantes recibe el nombre de “Mayéutica" y, aunque no podemos detenernos a recuperar todas sus significaciones, es importante realizar una lectura o relectura de textos como Los Diálogos de Platón, obra que nos introduce a la manera, sentido y forma de construir interrogantes y problematizar aspectos de la realidad. Los textos clásicos de la filosofía griega nos ayudarán a pensar sobre La importancia de interrogarnos, cómo interrogarnos, cómo construir respuestas a nuestras interrogantes y cómo comunicar las respuestas que hemos construido a nuestras interrogantes. Prácticamente toda la cultura occidental, y en particular las ciencias modernas, han construido conocimientos a partir de preguntas que llamaremos verdaderas cuando son autenticas interrogantes de los sujetos y sobre las cuales se construyen o reconstruyen conocimientos. Sin esta forma de interrogarse, empleada principalmente por los científicos de todas las áreas de conocimiento, no se podría explicar que en los últimos 50 años se hayan multiplicado los conocimientos producidos. Y justamente la estrategia de aprendizaje a partir de problemas, tiene como punto de partida interrogarse problemáticamente, como lo hacia Sócrates desde hace más de 2400 años sobre algo que no se sabe y cuya construcción de respuesta nos dará no solo nuevos aprendizajes, sino sobre todo respuestas que nos permitiera una mayor comprensción de nosotros mismos, de los demás y de nuestro entorno tanto inmediato, como planetario. Por ello, no debe extrañar que en los últimos 50 años campos tan diversos como la enseñanza de la medicina (Dueñas: 2001), de las ingenierías (Pozo y 1