[47] Entre lo espectacular y lo epistémico: La Andetectura de Freddy Mamani Tara Daly Marquette University Entre los meses de septiembre y diciembre de 2014, varios conocidos míos desde distintas esferas académicas y no académicas de Estados Uni- dos y Sudamérica me mandaron enlaces a artículos periodísticos sobre el arquitecto boliviano-aymara, Freddy Mamani Silvestre. Fotografías de sus llamativos edificios publicadas en los periódicos del Washington Post y The Guardian y, más tarde, en la revista The New Yorker llegaron a mi buzón. Las miraba detenidamente con una mezcla de curiosidad inicial y ansiedad latente. Con curiosidad porque me pareció insólito el estilo de Mamani que combinaba colores brillantes, diseños geométricos y una simbología indígena distintivamente andina. 1 Y con ansiedad, porque me intranquilizaba la falta de contextualización social y política de los diseños arquitectónicos y, además, las comparaciones con edificios de la ciudad de Las Vegas o incluso con el escenario cinematográfico creado en la película Willy Wonka and the Chocolate Factory. 2 La representación de Bolivia en la prensa internacional suele vincularse a sus paisajes 1 Cuando digo “distintamente andina”, me refiero a una simbología que hace referen- cias tanto a Tiwanaku, a los Incas y a los grupos aymara y quechua actuales. En este sentido, no se limita a la iconografía de un país, sino se refiere a una región histórica que sigue siendo relevante en el presente. 2 En un artículo que salió en el Washington Post, el periodista Nick Miroff describe: “The interiors of his buildings feature two-story ballrooms that are a spellbinding tapestry of bright paint, LED lights and playful Andean motifs: chandeliers anchored to butterfly symbols, doorways that resemble owls and candy-colored pillars that could hold up a Willy Wonka factory”. Unpublished proofs--please do not cite or circulate without consent.