461 Uso y abuso de la voz pasiva en el lenguaje médico escrito Fernando A. Navarro, Francisco Hernández y Lydia Rodríguez-Villanueva Servicio de Traducción Médica. F Hoffmann-La Roche SA, Basilea. Suiza. ¿Qué es la voz pasiva? Un paseo por la ignota selva gramatical La voz o diátesis es una categoría gramatical del verbo que indica si el sujeto del proceso verbal es exterior o interior a éste. Las dos voces más importantes en las lenguas moder- nas son la activa, en la cual se expresa que el sujeto realiza la acción del verbo, y la pasiva, en la que el sujeto gramatical sufre o recibe la acción ejecutada por otro. La relación lógica entre sujeto y complemento no se modifica porque la oración con que se exprese sea activa o pasiva 1 . Entre el médico recetó un antibiótico y un antibiótico fue recetado por el mé- dico, no hay diferencia en cuanto a la relación que entre sí guardan el médico y el antibiótico. En la segunda oración hemos convertido el complemento en sujeto gramatical y el sujeto en ablativo agente, pero no hay duda sobre quién ha realizado la acción. Se distinguen dos formas pasivas: la perifrástica y la prono- minal. Voz pasiva propia o perifrástica 1-4 Cuando hablamos de voz pasiva sin más, por lo general nos referimos a la que se forma con el participio del verbo que expresa la acción y el verbo ser como auxiliar (perífrasis ver- bal ser + participio). En la construcción pasiva, el participio concierta en género y número con el sujeto: las crisis epilép- ticas fueron descritas ya por Hipócrates. Esta construcción permite expresar el contenido de una ora- ción transitiva (la que lleva un objeto o complemento directo) cuando no se puede -por ser desconocido- o no se quiere - por el motivo que sea- nombrar el sujeto que realiza la ac- ción, o bien cuando se prefiere enfocar la atención sobre el objeto directo de la oración activa dándole el papel prepon- derante de sujeto gramatical. En castellano, la forma de hablar espontánea prefiere con gran diferencia la voz activa. El uso de la pasiva con ser ha disminuido mucho en nuestra lengua en relación con su uso latino. La influencia humanística y culta lo mantuvo, pero el incremento de las construcciones con sentido pasivo conse- guidas con el signo se, creciente hasta hoy, ha restringido más y más su uso. Como veremos en el segundo apartado, la pasiva perifrástica conoce en la lengua científica y técnica una particular renovación por influjo del inglés 5 . Correspondencia: Dr. F.A. Navarro. Wilhelm His-Strasse 5, 1. Stock. CH-4056 Basilea. Suiza. Manuscrito aceptado el 4-10-1993 Med Clin (Barc) 1994; 103: 461-464 Voz pasiva pronominal o refleja 1-4 Ahora bien, la voz pasiva perifrástica no es la única manera de expresar una acción sin darle sujeto gramatical. La partí- cula se emplea también, sin valor reflexivo, como indicador del sentido pasivo de la oración. Desde los orígenes de la lengua española se encuentran ejem- plos de tercera persona pasiva expresada con se. Éstos al principio no son muy abundantes, pero a medida que avan- za el desarrollo del idioma van haciéndose más numerosos. En nuestro tiempo la pasiva refleja es con mucho la forma pasiva más frecuente, tanto en la lengua hablada como en el estilo literario. En la pasiva pronominal, el sustantivo que acompaña al ver- bo es su sujeto gramatical, por lo que el verbo tiene que ir en singular o plural según vaya en singular o plural este sustan- tivo: se realizó un estudio sobre la glucemia; se observaron diversas reacciones graves. Conviene recordar que este tipo de pasiva no admite complemento agente, de modo que es incorrecto escribir: se ha publicado una excelente revisión sobre el asunto por McWyrshiff. En este caso habría de utili- zarse la voz pasiva perifrástica o, mejor aún, la voz activa: McWyrshiff ha publicado una excelente revisión sobre el asun- to. La construcción pronominal pasiva sólo se presenta en ter- cera persona (singular o plural) y siempre referida a cosas o acciones, El uso indebido de la pasiva pronominal con un complemento de persona es un error extraordinariamente fre- cuente en el lenguaje médico, por lo que intentaremos clari- ficar esta cuestión, en absoluto sencilla, con un ejemplo. Cuando el sujeto de la pasiva es una persona (se vacunaron las embarazadas), nace ambigüedad a causa del valor re- flexivo o recíproco de se, de modo que no puede emplearse la pasiva refleja. Ante una frase como la que comentamos, el lector entendería que las embarazadas se vacunaron «a sí mismas». En estos casos hay que recurrir a la pasiva perifrástica (las embarazadas fueron vacunadas) o bien con- vertir el sujeto en objeto por medio de la preposición a y po- ner el verbo en singular, con lo cual la oración pasa a ser impersonal activa: se vacunó a las embarazadas (adviértase que esta frase ha dejado ya de ser pasiva). Dado que en castellano también se emplea la partícula se con otros sentidos, es frecuente la confusión de esta cons- trucción pasiva con las formas reflejas e impersonales. La construcción impersonal activa con se sólo se presenta en tercera persona singular, carece de sujeto gramatical y pue- de llevar complemento directo de persona (se distribuyó a los pacientes en dos grupos) o no llevar complemento direc- to (se trabaja poco en este hospital). En la construcción activa refleja o reflexiva, el pronombre se de la tercera persona indica que el sujeto realiza y recibe al ARTÍCULO ESPECIAL ARTÍCULO ESPECIAL ARTÍCULO ESPECIAL ARTÍCULO ESPECIAL ARTÍCULO ESPECIAL lenguaje médico