“Balbuceo metafórico y memoria del sentido en G. Vico y H. Blumenberg: continuidades en lo virtual” Ruth Gutiérrez Delgado Introducción de la ponencia presentada en las Jornadas de Investigación “Memorias del futuro” Universidad Panamericana, campus Aguascalientes, México. 29 de junio de 2020 El pensamiento de Giambattista Vico (Nápoles, 1688) en lógica poética encuentra en Hans Blumenberg (Lubeca, 1920) un heredero cualificado para la renovación postmoderna de algunos de sus conceptos. La metáfora, como creación cuya finalidad epistemológica es dotar de sentido a la realidad antropológica, y la memoria, como herramienta de la experiencia y depósito de las vivencias, que participa en la composición metafórica, constituyen un primer estadio de racionalidad a partir del cual iniciar el proceso reflexivo, según Vico. En Blumenberg, el interés por la metáfora da lugar a la metaforología, que, como indica Durán Guerra (2010, 107), constituye su “programa filosófico central”. Por lo tanto, la incorporación novedosa de lo virtual (en cuanto escenario “ficticio”, “representativo” y “ficcional”) al escenario de la tradición metafórica inaugurada por Vico exige quizá contemplarlo como un “nuevo” o peculiar balbuceo del hombre contemporáneo, también consciente del mundo como absoluto y totalizante, según Blumenberg. Urge por ello abordar la mitificación que realiza lo virtual, si es que puede entenderse como una auténtica “memoria de futuro”. Entre las objeciones que pueden argüirse aparece la certeza de que la llamada realidad virtual no deja experiencia ni produce una vivencia similares a las que ofrece el mundo real (por ejemplo, el miedo a morir). De modo que, en su ganar terreno a lo real, lo virtual aniquila el desenvolvimiento específicamente humano. Sin recuerdos completos, sin las alteraciones que produce el encuentro crudo con lo real, ¿qué impulso poético puede surgir, teniendo en cuenta que se trata de una búsqueda de sentido? Si la experiencia se vuelve un estar atrapado en un universo de ficción, donde predomina el artificio y el constructo frente a la contundencia de la realidad, y sin posibilidad de distinción, ¿qué código de vida manejar