Red de Investigaciones Sobre Indígenas Urbanos - RISIU CONTRIBUCIÓN DE PANAMÁ Breve situación del impacto del Covid-19 en la población indígena residente en lugares urbanos en Panamá Eugenia Rodríguez Blanco 1 Kevin Sánchez Saavedra 2 Francisco A. Herrera 3 Con colaboración de estudiantes de la Escuela de Antropología-Universidad de Panamá 4 En Panamá, la mayor parte de la población indígena reside en las comarcas y territorios indígenas; sin embargo, un número creciente de hombres y mujeres de los siete pueblos indígenas del país (Ngäbe, Guna, Embera, Bugle, Wounaan, Bri Bri y Naso-Tjër Di) reside en lugares urbanos, principalmente la ciudad de Panamá, debido a un proceso migratorio interno que implica el desplazamiento de forma temporal o permanente a las ciudades (Herrera, 2015) 5 . Si bien se dan patrones y tendencias migratorias diferenciadas por etnia y género, lo cierto es que de una manera general se producen desplazamientos a la ciudad por razones que tienen que ver con el empobrecimiento en sus lugares de origen; específicamente, por la ausencia de oportunidades para generar recursos económicos en el marco de un proceso creciente de dependencia de estos en sus economías. Las migraciones también se producen como respuesta a la deficitaria provisión de servicios públicos básicos de educación o salud, de calidad y con pertinencia cultural, así como por el deterioro de sus entornos por la proliferación de proyectos extractivistas en sus territorios. En los lugares urbanos de destino la población migrante suele residir en barrios populares de la región metropolitana, caracterizados por ser barrios inseguros y mal provistos de recursos y servicios básicos. Entre los patrones de residencia indígena en las ciudades se observa la conformación de aglomerados étnicos, que en el caso guna se presenta en la forma de “barriadas guna”, representando la “nueva territorialidad” guna (Martínez Mauri, 2013). En las ciudades, los hijos e hijas de los migrantes van a las escuelas más próximas en sus barrios o barrios vecinos y acceden a puestos de salud y hospitales cercanos, lo cual implica una mejora en el acceso a estos servicios en relación a su vida en los lugares de origen. En las familias indígenas urbanas los hombres suelen tener una mayor participación en el mercado laboral empleándose en trabajos informales y discontinuos en la hostelería, la construcción o 1 Universidad de Panamá, Centro de Investigaciones de la Facultad de Humanidades (CIFHU). Centro Internacional de Estudios Políticos y Sociales (CIEPS), erodriguez@cieps.org.pa 2 Universidad de Panamá, Centro de Investigaciones Antropológicas (CIAUP), kevin.esanchez@up.ac.pa 3 Centro de Estudios y Acción Social Panameño (CEASPA), francisco.herrera90@gmail.com 4 Khilibeth Arias, Brenda Chávez, Tomas Jurado, Rita Ramos, Fernando Romero y Jeny Smid. 5 Según recoge el Diagnóstico de situación de las mujeres indígenas en Panamá, en base al censo de población del 2010, “existe aproximadamente un 25% de población indígena que vive en un lugar diferente a aquel donde nació. Del total de esa población indígena migrante, un 53% son hombres y un 47% son mujeres, lo que indica que la migración indígena masculina es levemente superior a la femenina” (PNUD, 2016:34).