66 ISSN 0325-7550 (impresa) Beckettiana /16 (2019) doi.org/10.34096/beckettiana.n16.7984 Juan Manuel Terenzi [66-67] Samuel Beckett’s How It Is. Philosophy in Translation Anthony Cordingley (2018). Edinburgh: Edinburgh University Press. " Juan Manuel Terenzi Universidade Federal de Santa Catarina – UFSC, Brasil “El fango flosófco en Comment C’est” Hurgar en los archivos de un autor como Samuel Bec- kett es seguramente un placer para cualquiera que se dedique al ofcio literario, aunque este viaje por los manuscritos pueda ser caótico y tal vez largo para que se extraiga algún resultado para traerlo a debate. Dicho esto, podemos deleitarnos – como lectores de Beckett – con el libro de Anthony Cordingley, Samuel Beckett’s How It Is. Philosophy in Translation (2018). Como punto de partida, Cordingley se refere a Comment c’est como un enigma, no sólo porque lo considera como uno de los textos más difíciles y desa- fantes que Beckett haya escrito, sino también porque ha recibido muy poca atención por parte de los crí- ticos, y muchas veces la lectura crítica no consigue captar de una manera amplia lo que se desarrolla en la narrativa de este libro – y esto se debe a que se trata de un texto demasiado elíptico y fragmentario. Y lo es. Sin dudas se trata de uno de los textos más exigentes de Samuel Beckett. Para poder dar cuenta de ese hueco en la exégesis beckettiana, Cordingley nos brinda este libro, que además de la excelente introducción – que pauta cuáles son sus presupuestos teóricos – contiene siete capítulos que abordan desde la antigüedad clásica griega hasta los flósofos más contemporáneos, rela- cionándose cada capítulo con un determinado campo dentro de la historia de la flosofía. Tal cual afrma el subtítulo del libro, se trata de la flosofía traducida al campo literario de Beckett. Los presupuestos teóricos que Cordingley elige pro- vienen básicamente de la flosofía francesa de la segunda mitad del siglo XX, particularmente Maurice Blanchot y Jacques Derrida, sobre todo La conversa- ción infnita y El paso (no) más allá de Blanchot, cuan- do aproxima lo que Beckett (des)opera en Cómo es a lo que Blanchot defne como lo neutro en estos dos libros. Por el lado de Derrida, se destaca la idea de archivo como un lugar donde se distorsiona y se olvi- da, desarrollado en el libro Mal d’archive – en el que se defne la función nomológica del archivo como la casa del poder y del comando. Pero el espectro crítico de Cordingley es mucho más amplio que estos dos pensadores, y su camino se encuentra con muchas más sendas, como las de Badiou, Wittgenstein, Hei- degger, entre otros. Las más de trescientas páginas del libro nos invitan a leer a Beckett a través de este viaje flosófco. Antes de ingresar en el mundo antiguo griego, Cor- dingley nos lleva a pensar en el capítulo 1 el rol que Dante posee, una vez que él mismo afrma que es imposible leer Comment C’est sin tener en cuenta la Divina Comedia de Dante. Sin embargo, si al empezar el libro descendemos directamente al inferno dan- tesco, al terminarlo no tendremos ninguna garantía de ascender hacia el paraíso. La idea central de este capítulo es pensar el personaje bajo la infuencia de una dialéctica no resuelta, es decir, entre el uno y los muchos, o mejor, entre ese “yo” solitario cuya narrativa “debe o no debe ser cómo es” (p.16) y los demás que lo circundan y coliden con él, como una suerte de purgatorio. Pero la clave dantesca no debe ser la única, nos advierte el autor, porque por un lado obviamente sirve como proto-texto (ur-text), pero por otro, las referencias dantescas se mezclan creando la potencia bilingüe de Beckett, y acá donde nos encon- tramos con otras referencias en Comment C’est/How It Is, en la auto-traducción de Beckett muchas cosas se desplazan: “El texto bilingüe de Beckett genera una compleja reverberación entre su ‘Dante’ y otras fuentes de origen francés e inglés” (p.17). Los capítulos 2, 3 y 4 se dedican a analizar desde la infuencia de Pitágoras hasta la emblemática caver- na platónica de la República. O sea, retrocedemos 18 siglos, y estamos metidos de lleno en ese mundo griego que produjo una compleja refexión acerca del mundo, y que Beckett supo amalgamar fusionando los más variados flósofos en su labor literaria. Y es justamente eso lo que nos hace pensar Cordingley, mostrándonos cómo ideas tan dispares pueden per- mitir que la literatura se haga más potente. El autor nos recuerda que Beckett hizo su formación flosó- fca de manera auto-didacta, como lo atestiguan las