HISTORIA nº 72 | 01/12/2002 Historias del siglo XX Juan Francisco Fuentes JULIO ARÓSTEGUI, CHRISTIAN BUCHRUCKER, JORGE SABORIDO El mundo contemporáneo: Historia y problemas Ed. Biblios-Crítica, Barcelona, 960 págs. MARX MAZOWER La Europa negra. Desde la Gran Guerra hasta la caída del comunismo Trad. de Guillermo Solana Ediciones B, Barcelona, 544 págs. RAMÓN VILLARES, ÁNGEL BAHAMONDE El mundo contemporáneo. Siglos XIX y XX Taurus, Madrid, 600 págs. GUILIANO PROCACCI Historia general del siglo XX Trad. de Guido Cappeli Crítica, Barcelona, 624 págs. RICHARD VIVEN Europa en fragmentos. Historia del viejo continente en el siglo XX Trad. de Bernardo Moreno Castillo Ed. Península, Barcelona, 792 págs. El fin del siglo XX ha producido una inflación de libros comparable a la que provoca la muerte de una celebridad. Pero, a diferencia de las necrológicas sobre personajes famosos, son pocos los historiadores que ponderan las virtudes del siglo pasado y reivindican su buen nombre. Como mucho, se llega a una salomónica solución de compromiso, más o menos aceptable para todos, como la que propuso no hace mucho el historiador Eric Hobsbawm: que el siglo XX ha sido, al mismo tiempo, el mejor y el peor de la historia. El propio Hobsbawm se ha convertido en una referencia inexcusable de quienes abordan la historia de la última centuria, en parte por razones historiográficas, pero también por circunstancias derivadas de su dilatada y paradigmática biografía de hijo del siglo XX, que ha vivido intensamente en su triple condición de intelectual, marxista y judío. El celebrado concepto de «siglo XX corto», acuñado en su día por Hobsbawm, sirve de marco al libro que el joven historiador Mark Mazower ha dedicado a la historia de Europa entre la Primera Guerra Mundial y el fin del comunismo. Tanto el título como la fotografía de cubierta –una multitud saludando brazo en alto en una concentración nazi– pueden llevar a pensar que La Europa negra es algo así como una historia de los totalitarismos en el siglo XX europeo. Es una impresión engañosa, porque el fascismo ocupa un lugar marginal en la vida del continente a partir de 1945 y ni siquiera la deriva totalitaria de los países del Este en la posguerra bastaría para dar consistencia argumental a una historia de Europa hasta la caída del comunismo. Ese pequeño equívoco es el precio de la opción metodológica tomada por el autor, que plantea esta historia del siglo XX como un relato coherente y unívoco, con unidad de lugar –Europa– y unidad de acción, pues la eclosión de los totalitarismos y la tentación totalitaria Página 1 de 5