126 | LA PALABRA Y EL HOMBRE , VERANO - OTOÑO , 2019 C reo que las palabras sobre música no tienen sentido a menos que esta sea su fuente de inspiración, porque ¿qué sentido tendría hablar de música sin música que nos haga hablar sobre ella? Si bien el Dic- cionario de la Real Academia de la Lengua Española dice que es el arte de combinar los sonidos, yo propongo entender el término como un modo de relación entre seres humanos por medio del so- nido. Entre sus actores se inclu- yen el compositor, el intérprete y el oyente, además de otras per- sonas que participan en la copia y edición de partituras, así como en la elaboración de instrumen- tos musicales, grabaciones y otros productos y actividades. De este modo, la música, además de una relación humana, es un fenóme- no sonoro. Esto podría parecer obvio, pero no lo es: hay inves- tigaciones supuestamente sobre música que privilegian la historia de los compositores o de las insti- tuciones donde trabajaron. Como ha señalado Ricardo Miranda en un texto de 2005 que no ha perdido vigencia, el caso es grave en nuestro país porque se está muy lejos de conseguir que al menos la música nacional de mayor importancia esté edita- da, grabada y acompañada de es- tudios críticos y, más allá de eso, “no existe para nuestra sociedad una noción clara de quiénes son los músicos mexicanos más re- levantes ni por qué lo son” (97). Nuestra apreciación actual segu- ramente se modificaría tras escu- char algunas de las muchísimas obras de la historia de la música en México que son hoy desco- nocidas. La historia de la música es una disciplina con una dimensión ¿QUÉ ES LA MÚSICA MEXICANA? Una mirada desde fuera del nacionalismo Jesús Herrera El desconocimiento de la música en México es especialmente agudo en el siglo xix. Una causa de lo anterior es que desde el final de la Revolución hasta casi el siglo xxi […] la óptica del nacionalismo ha obstaculizado el estudio y la valoración justa del patrimonio musical previo a 1910. especial que no tiene la historia a secas. En la segunda se habla del pasado y los sucesos a los que alude permanecen allí, aunque se estudien en el presente, a di- ferencia de la primera, en la que también se aborda el pasado, aun- que la música a la que se refiere pueda escucharse en el presente. Como ejemplo, pensemos en la Guerra de Independencia de Mé- xico, que se inició en 1810: pode- mos estudiarla en la actualidad, pero no podemos experimentar- la. Por otra parte, consideremos la Sonata para piano op.109 de Beethoven, publicada en 1810: justo ahora podríamos tener una experiencia de ella al escucharla en vivo o en grabación. Para la historia de la música, un personaje puede ser impor- tante porque fundó institucio- nes relevantes o porque compuso determinadas obras. En México, los estudios de esta disciplina se han centrado frecuentemente en este tipo de hechos relacionados con los compositores y en ocasio- nes no consideran su música. Si bien para la historia de la música es imprescindible el estudio de la historia de los personajes y de los hechos, también es esencial el es- tudio de la música en el presente. El problema es que para te- ner una idea auditiva verdade-