Docencia universitaria y valoración del alumnado: una aproximación a la influencia de las estrategias lingüísticas Juan García-Cardona 1 y Manuel García-Borrego 2 El presente trabajo ahonda en el conocimiento de las buenas prácticas docentes universi- tarias a través del estudio de los niveles lingüísticos del profesorado, una dimensión hasta el momento poco abordada desde el ámbito de la didáctica. Para ello se analizaron las lecciones de siete docentes del Grado en Filología Hispánica de la Universidad de Málaga, escogidos me- diante un muestreo aleatorio durante el curso 2017-2018, con objeto de determinar sus rasgos de habla y el grado de coloquialidad. El instrumento utilizado consistía en una ficha de análisis lingüístico que medía el grado de coloquialidad del habla con una escala de 21 ítems estructura- dos en cinco dimensiones: las estrategias sintácticas de construcción, las contextuales, las mor- fosintácticas, las fónicas y las léxico-semánticas (Briz, 1998). Posteriormente se suministró un cuestionario a los estudiantes presentes en cada una de las aulas (n=203) mediante el cual se midieron su actitud hacia los profesores, con una escala de cinco ítems (α=0,807), y sus percep- ciones sobre el desarrollo de la clase, como el grado de participación permitido o el tipo de relación con el alumno, como variables de control. Todos los profesores mostraban un grado de coloquialidad medio o alto —entre los 11 y los 20 puntos sobre 21—, una variable correlacionada de manera estadísticamente significativa con la valoración general de los estudiantes sobre sus profesores ( rs=0,214, p<0,01). Es decir: los docentes con mayores niveles de coloquialidad solían recibir mejores puntuaciones por parte de sus alumnos. El análisis más pormenorizado de regresión lineal múltiple ( r 2 ajustado=0,479) reflejó que eran las estrategias sintácticas, las fónicas y las morfosintácticas las que propiciaban en mayor medida en una percepción favorable del profesor. Por tanto, los alumnos valoraban posi- tivamente a los docentes caracterizados por prácticas como la concatenación y la parcelación — siguiendo el orden propio de un estilo improvisado y flexible—, los rodeos, autocorrecciones y redundancias o el estilo directo en el plano sintáctico; por el uso de la entonación para dotar de mayor expresividad al discurso o por las pausas o alargamientos dramáticos e intencionales en el plano fónico; y por los intensificadores y atenuantes o el uso de conectores con función fática o apelativa en el plano morfosintáctico. En cambio, el paralenguaje constituía un condicionante negativo en las puntuaciones de los docentes. Las estrategias paralingüísticas incluyen los gestos para marcar el ritmo, el código 1 . Juan García-Cardona es Asistente Graduado en la Universidad de Wyoming, donde cursa el Máster en Español tras graduarse en Filología Hispánica por la Universidad de Málaga. 2 . Manuel García-Borrego disfruta de una beca FPU en el Departamento de Periodismo de la Universidad de Málaga. Sus principales publicaciones se centran en la formación de los estudiantes y las prácticas en empresas.