LA VELOCIDAD DE LA LUZ Historias de migrantes: vivir en los márgenes. Basada en experiencias personales de sus actrices, La velocidad de la luz surgió como resultado de un taller de teatro para personas mayores casi exclusivamente mujeres de entre setenta y ochenta años 1 -, dictado en la Villa 31 de la Ciudad de Buenos Aires (hoy, Barrio 31) por Marco Canale, dentro del programa de Curas Villeros. El proyecto contó, además, con el apoyo del Mecenazgo de la Ciudad, de CCEBA (Cooperación Española de Cultura Buenos Aires) y de las Parroquias de Nuestra Señora del Rosario y de Cristo Obrero (ambas de la Villa 31 Barrio Padre Carlos Mugica). Se estrenó dentro del FIBA 2017 (Festival Internacional de Buenos Aires), donde tuvo ocho funciones, continuando, más allá de sus límites, debido a la gran cantidad de público deseoso de participar de la experiencia de cuatro horas de duración que incluía un recorrido por el laberíntico Barrio 31, un terreno desconocido para la mayoría de los espectadores. El espectáculo comprendía, además, una visita a la casa de algunas de las integrantes del elenco, en la cual se evocaban episodios significativos de su vida; una representación teatral basada en las historias personales las integrantes del taller y un homenaje al Padre Mugica (1930-1974), íntimamente ligado al lugar, en el que, por otra parte, reposan sus restos. Estaban también dentro de las actividades compartidas un desayuno y un almuerzo, que determinaban dos paradas, una en la Capilla y otra la Parroquia, respectivamente. Por su variedad, duración y carácter experiencial se puede hablar de La velocidad de la luz, sin duda, como un acontecimiento, más allá de que cualquier realización teatral merezca esta categorización por su carácter de convivio, según sostiene Jorge Dubatti, es decir, por ser reunión, “conjunción de presencias e intercambio humano directo, sin intermediaciones ni delegaciones que posibiliten la ausencia de los cuerpos(2005). Pero, en este caso, muy especialmente acontecimiento 2 , en tanto reunión alrededor de la mesa; en tanto fiesta, pan compartido, ofrenda. Y también en cuanto arte contextual, arte en contexto real. 1 Hubo también en las primeras funciones un único hombre, que falleció poco después. Por otro lado, al grupo se sumaron un par de mujeres de otro taller dictado por Canale fuera de la Villa, dentro del mismo programa, que fue absorbido por éste. 2 Para Žižek “… en su concepción más elemental, un acontecimiento no es algo que ocurre en el mundo, sino un cambio del encuadre mismo a través del cual percibimos el mundo y nos vinculamos con éste (2014:12). Es característico del acontecimiento la singularidad, es decir, cierto grado de irrepetibilidad, el encuentro, la experiencia.