Iberoamericana, XX, 75 (2020), 263-366 RESEÑAS IBEROAMERICANAS 266 atención en la reinterpretación del espa- cio simbólico de los cuentos de hadas en la dramaturgia española de fecha reciente. La transposición de los cuentos a un esce- nario postmoderno los sitúa entre la paro- dia y la crítica social. Eduardo Pérez-Ra- silla (Universidad Carlos III de Madrid) pone en relieve que en el teatro español domina, actualmente, una tendencia a lo performativo que se combina bien con la protesta política, por ejemplo, en la forma en la que el movimiento 15-M teatraliza el espacio público. Establece una tipolo- gía en la que diferencia siete paradigmas en los que se relacionan escenifcación y vida pública. Francisco Gutiérrez Carba- jo (UNED Madrid) trata de dos dramas de Carmen Resino, ambos publicados en 2017, La última jugada de José Fou- ché y La visita, de tema histórico los dos. Mientras que la primera transcurre en los tiempos de la Restauración borbónica en Francia a principios del siglo xix, la se- gunda pone en escena la visita de Adolf Hitler a la Ópera de París en compañía de su arquitecto, Albert Speer, después de la ocupación de la capital francesa por las tropas alemanes en 1940. En ambos ca- sos, el espacio funciona como metonimia de la época y sirve para dar origen a los acontecimientos. Visto en su conjunto, el volumen ofrece una larga gama de accesos a lo es- pacial y al espacio tanto dramático como teatral en la dramaturgia de habla espa- ñola y demuestra a las buenas que esta dimensión es de suma importancia para la estética teatral del Romanticismo hasta nuestros días. Además, da implícitamente una visión de conjunto histórica de cómo han ido cambiando la escenografía, la re- fexión poetológica sobre lo espacial y el espacio en el teatro y el concepto de lo performativo al curso de esto dos siglos. Dagmar Schmelzer (Universität Regensburg) Carlos García: Ultraísmos 1919-1924. Sevilla: Renacimiento 2020 (Los Cuatro Vientos, 162). 601 páginas. Aunque sin excesiva resonancia, el pasado 2019 se conmemoraba el centenario del nacimiento del ultraísmo, movimiento renovador surgido en España que pre- tendía aclimatar en nuestro suelo la onda expansiva renovadora que en forma de is- mos recorría Europa: futurismo, cubismo, dadaísmo, expresionismo, etc. En el caso español el principal objetivo consistía en dar carpetazo a un modernismo crepus- cular completamente agotado y adaptar el estilo literario a los nuevos aires reno- vadores que pretendían modernizar la lí- rica en coordinación con otras disciplinas estéticas (pintura, música) y de acuerdo con los nuevos usos sociales (innovacio- nes técnicas, deporte, radio, cine, medios de transporte, etc.). En verdad, el ultraís- mo careció de rasgos distintivos propios y, como tantas veces se ha señalado, hizo del acaparamiento y mezcla de elementos disímiles su principal seña de identidad. Durante mucho tiempo postergado a un plano prácticamente anecdótico den- tro de la historiografía literaria española, en los últimos años han ido posando so- bre él sus ojos diversos especialistas que han acotado con mayor precisión su al- cance, ayudando a que se le diera la im- portancia que merecía. Estudiosos como Juan Manuel Bonet, José María Barrera