Qué es el fascismo: definición El fascismo es un movimiento políco y social que tuvo su origen y expansión durante la primera mitad del siglo XX, concretamente en el periodo de entreguerras (entre la I y la II Guerra Mundial). Ismael Saz, en su libro sobre los fascismos, también lo refiere al periodo de empo comprendido entre la primera mitad del siglo XX, esto es, entre la primera y segunda guerra mundial que lo define como la “época del Fascismo”. Fue el gran protagonista desde numerosos puntos de vista, primero, porque fue entonces cuando apareció un fenómeno absolutamente nuevo y desconocido que no parecía asociar con anteriores situaciones polícas, segundo, porque ese mismo fenómeno mostraría una inmensa capacidad para generar consensos y hoslidades. El fascismo ejerció una poderosa atracción sobre amplios sectores de una derecha tradicional que pareció fluctuar entre la colaboración, la emulación, la prevención y la hoslidad respecto de él. Para la izquierda, se conviró en el más eficaz y terrible de sus enemigos, lo suficiente como para que el anfascismo se convirera en una seña de idendad para la mayor parte de aquélla. En tercer lugar, fue el responsable de una guerra, la Segunda Guerra Mundial, finalmente, en la más radical de sus versiones, el nacionalsocialismo alemán fue el que llevó a cabo el mayor genocidio conocido que constuyó una quiebra sin precedentes del proceso civilizatorio. En Milán, en 1.919, se funda el movimiento Fasci Italiani di Combamen, dirigido por un anguo socialista radical, Benito Mussolini y que en solo tres años después, se auparía al poder para construir un régimen que no se asemejaba a ninguno de los conocidos. Ese movimiento surgió por la conjunción de anguos socialistas, sindicalistas revolucionarios, republicanos y nacionalistas que en el acto de su constución, enunciaba un programa expansionista en políca exterior pero radical y socializante en la interior. Los movimientos socialistas, comunista y obreros, fueron sus primeras vícmas y había pocas dudas de que cualquiera que fueran sus orígenes, el fascismo se había converdo en la auténca vanguardia de la contrarrevolución y una vez en el poder, en una dictadura capitalista. El fascismo venía a ser considerado así como un fenómeno que venía a salvar al capitalismo amenazado bien por la revolución comunista, bien por las conquistas sociales que le habían sido arrancadas en la inmediata posguerra. Para los Liberales, el fascismo era ante todo un fenómeno anliberal, una consecuencia del ascenso de las masas que había destruido los viejos y venerables equilibrios del viejo liberalismo. Se situaba en las anpodas de éste y se declaraba revolucionario y burgués considerándose como emparentado con el Bolchevismo. Se podía ver también en el fascismo una consecuencia de los déficits económicos, sociales y polícos de una sociedad como la italiana que habría carecido de una auténca revolución burguesa. Para los marxistas el fascismo era una consecuencia de una crisis agónica del capitalismo y para los radicales una consecuencia y connuación de viejas carencias sociales y polícas. En lo que casi todos parecían estar de acuerdo era en tres cosas: Primera, Presencia en las élites fascistas de excombaentes, defensores de la pasa guerra. Segunda, capacidad para conseguir una amplia base de masas. Tercero, caresa de una ideología definida, bien esta era reaccionaria, bien esta era irrelevante. El Liberal Benedeo Croce, no vio más doctrina en el fascismo que una “enfermedad moral” causada por la guerra.