Lucas Sarmiento Bustos Cód. 25351769 Acerca del ser admirable Tal vez la estrategia más fuerte que tiene nuestro mercado contemporáneo para vender es la promesa de unicidad, el acceso a la cara oculta que no hemos llegado ser, pero que en condiciones óptimas seriamos. La garantía de la satisfacción consigo mismo, la promesa de superar las normas, de no ser normal, de no ser mal visto, de ser admirado. Esta imagen es perfectamente derruida con la simple idea de que el mensaje publicitario que ofrece unicidad ofrece el mismo producto a todos los espectadores, es una ilusión que mediante una idea externa repercute en las fibras internas. Este simple argumento es solo descriptivo, es solo razón, es la explicación común que puede que todos pensemos pero con la cual no se disminuyen las ventas. Esta misma descripción muestra la fuerza del mensaje: crear la ilusión de que algo externo corresponde con algo interno. Es decir un sujeto mira el aviso creyendo que el modelo es admirable, contempla al modelo admirado y se despierta en él la ansia de ser admirable, pero la estrategia de mercado es poder dar respuesta a la pregunta ¿Por qué es admirable? Dicha respuesta no va a ser más que el producto ofrecido, en vez de focalizar las características -más que físicas- del modelo y de todo el contenido del mensaje, van a estandarizar un objeto al cual se le atribuyen cualidades psíquicas, se hace un desplazamiento psíquico, se produce una asociación artificial ante la cual los sujetos se ven interpelados, se crea un fetiche 1 , un objeto por el cual se tienen poderes extra- ordinarios. Pero como la cualidad la carga un objeto, el objeto es el admirable, lo cual deja al sujeto poseedor del objeto como admirado como una forma que es proclive al cambio-o mejor al reemplazo, pues pueden haber muchos de ellos y esto no será lo importante. En adelante me propongo describir los avatares teóricos de lo que podríamos llamar para pasar ser admirado a ser admirable. I. Diferencia entre ser admirado y ser admirable 1 Ídolo u objeto de culto al que se atribuyen poderes sobrenaturales. RAE