LA DOCTRINA DEL SER EN ORÍGENES DE ALEJANDRÍA Ramón Torres Villegas Universidad de Sevilla RESUMEN La presente investigación tiene como objetivo aclarar una de las principales controversias metafísicas existentes en torno a la obra de Orígenes de Alejandría, la doctrina del ser. Tratando de desmarcarla en cierta manera del pensamiento neoplatónico, al que comúnmente suele asociarse. Para ello analizaremos en clave hermenéutica muchos de los principales postulados que podemos encontrar en su obra, confrontándolos con gran parte de la tradición exegética que la misma ha sufrido. Centrándonos en discutir algunas cuestiones como el subordinacionismo dentro de la propia concepción trinitaria de su pensamiento o la identificación de Dios con lo Uno plotiniano, situándolo por tanto más allá del ser. Tras esto, afirmaremos que los fundamentos filosóficos y metafísicos de su obra encontrarían gran parte de su sustento en otros autores, como podrían ser Numenio de Apamea o Alejandro de Afrodisia. Llegando a sostener una equivalencia ontológica entre Dios y el ser mismo, del cual participan todos los demás seres. PALABRAS CLAVES metafísicas, hermenéutica, filosóficos, neoplatónico. 1. INTRODUCCIÓN Ciertamente, y como bien es sabido, la figura de Orígenes ha pasado a lo largo de la historia de las ideas de manera tímida y humilde entre la polémica y la admiración. Un anonimato que tuvo como fecha oficial de arranque el año 553, año en el que dio inicio el concilio II de Constantinopla V concilio ecuménicoorquestado por el emperador Justiniano I. Si bien aún hoy en día no quedaría del todo claro la autoridad y rigor de dicho concilio. Siendo que, para algunos, como podría ser el caso del especialista francés Henry Crouzel, dicho concilio no gozaría de la suficiente potestad sobre la obra del Alejandrino y su persona: Hemos subrayado anteriormente el poco valor canónico e histórico de los anatematismos atribuidos al V concilio ecuménico, Constantinopla II, de 553, pues ellos no figuran en las actas oficiales, habiendo sido probablemente discutidos antes de la apertura propiamente dicha del concilio, y conciernen explícitamente a los Origenistas del siglo VI. (Crouzel, 2015, p. 378) 1 1 Cuestión no del todo falta de polémica, cosa habitual en Orígenes, así para la especialista Patricia Andrea Ciner, las principales clausulas y críticas a la obra de Orígenes habrían quedado bastante bien claras y especificadas en los documentos de dicho concilio: ``1-Si alguno sostiene la fabulosa preexistencia de las almas y la monstruosa apocatástasis que la sigue, ¡que sea anatema! 2- Si alguno dice que el conjunto de todos los seres razonables eran intelectos incorpóreos e inmateriales, sin ningún número ni nombre, de suerte que ellos formaban todos una hénada por la identidad de esencia, de potencia y de energía y por la unión al Dios Verbo y de su conocimiento; que ellos habiéndose hartado de la contemplación divina, se inclinaron hacia lo peor, cada una en proporción de su inclinación hacia él, tomando cuerpos más sutiles o más espesos y han recibido un nombre, teniendo en cuenta que las potencias de lo alto tienen diferencias de nombres como también de cuerpos y que de ellos han devenido y han tomado nombre: los unos querubines, los otros serafines, los otros principados, potencias, dominaciones, ángeles y todos los órdenes celestes que existen, ¡que sea anatema!´´ (Ciner 2013, p.4-5) Dejando por tanto claramente