Introducción La compartimentalización de las inves- tigaciones sobre delitos de cuello blanco y crimen organizado refeja una tendencia más general en la criminología de tratar a los crímenes de los poderosos como como un ámbito distintivo de investigación, en relación a los delitos de los débiles o expresamente “peligrosos”. Uno de los legados de Edwin Sutherland es reconocer ésta división intelec- tual y administrativa del trabajo, desafando el punto de vista, tan profundamente arraigado en el ámbito de la política y de los relatos populares de la delincuencia, en donde se piensa a la criminalidad como un compor- tamiento excepcional de quienes sufren una patología, de los excluidos, los “otros”. Por el contrario, Sutherland hace hincapié en la capacidad, tanto de los poderosos como de los no-poderosos, en aprender comportamientos obedientes a la ley o no obedientes, de acuer- do a su asociación diferencial con grupos cercanos. De esta manera, Sutherland busca trascender la preocupación de mucha de la teoría criminológica por la visión reduccio- nista que relaciona condiciones antisociales y comportamiento antisocial, que termina, en defnitiva en la comprensión de un comporta- miento ilegal ampliamente extendido entre los acomodados, que documenta con abundancia en sus casos de estudio de “delitos de cuello blanco” (1983). Existe, sin embargo, una tensión entre la conceptualización general de Sutherland de la delincuencia como producto de la asociación ¿El crimen como empresa? El caso del “Delito Transnacional Organizado” 1 Adam Edwards Escuela de Ciencias Sociales de Cardiff, Gran Bretaña Pete Gill Universidad John Moore de Liverpool, Gran Bretaña 1 Artículo originalmente publicado en Crime, Law and Social Change, Apr. 2002, 37, 3. Traducción al cas- tellano de Sonia Balza y Mariano Gutiérrez (PECOS, Universidad de Buenos Aires).