Desviación de objetivos, fracaso de organizaciones voluntarias y contabilidad social para las cooperativas y organizaciones sin ánimo de lucro Víctor A. Pestoff I. Introducción, Desviación de Objetivos y Fracaso de Organizaciones Voluntarias La desviación de objetivos en un fenómeno importante en todo tipo de organizaciones, es decir, públicas, privadas y sin ánimo de lucro. Las organizaciones se establecen con un propósito u objetivo, pero no lo alcanzan, bien porque son ineficaces o incapaces de lograrlo o porque comienzan a perseguir otros objetivos, a menudo en contradicción. Meyer & Zucker hablan del fenómeno de la desviación de objetivos en términos de "organizaciones en fracaso permanente", aquellas que no consiguen ofrecer un excedente en sus operaciones durante largos períodos de tiempo y, sin embargo, de alguna manera continúan existiendo y realizando operaciones, con pérdidas constantes. Por lo tanto, en términos degeneración de excedentes, no se trata de organizaciones meramente ineficaces, sin que más bien persiguen otros objetivos que contribuyen a impedir su eficacia. El fracaso permanente no está restringido a ningún sector en particular y hay buenos ejemplos de ello en los sectores público, privado y sin fines lucrativos. El estudio clásico de Michels sobre las tendencias oligárquicas de la democracia moderna se centra en el problema de la desviación de objetivos del movimiento laboral alemán poco antes de estallido de la primera guerra mundial. Critica el aburguesamiento de los sindicatos y del partido socialista de la época, y lo relaciona con la desviación de objetivos de las organizaciones voluntarias. Debido a la división de los trabajadores en organizaciones complejas, una organización pronto pasa de ser un medio para sus integrantes a convertirse en un fin para sus dirigentes. Así pues, los intereses específicos de los dirigentes de las organizaciones entran en conflicto con los de sus miembros. Michels concluye formulando la Ley de Hierro de la Oligarquía: "quién habla de organización también habla de oligarquía". Otro llamativo ejemplo de la desviación de objetivos puede encontrarse en los "clubs de trabajadores" de Inglaterra. Fueron fundados a mediados del siglo pasado por un hombre perteneciente a la alta burguesía y por la organización que éste patrocinaba, con el fin de ofrecer esparcimiento sin alcohol a los trabajadores y, de esta manera, mantenerlos alejados de las consecuencias de su abuso. Sin embargo, desde un principio los clubs locales de trabajadores y, de esta manera, mantenerlos alejados de las consecuencias de su abuso. Sin embargo, desde un principio los clubs locales de trabajadores, como organizaciones promotoras de la abstinencia, se enfrentaron a una difícil situación económica. Así pues, mucho antes de acabar el siglo, decidieron resolver sus problemas financieros mediante la venta de bebidas alcohólicas, como cerveza, etc., con el fin de sobrevivir. Durante décadas se ha estado sirviendo alcohol regularmente en los clubs de trabajadores. Y hoy en día , a finales del siglo XX, el mayor problema al que se enfrentan estos clubs es producto de su capacidad para actuar colectivamente como el mayor comprador de cerveza en Inglaterra. Su carácter local les impide acceder al poder que su número y volumen debería asegurarles en el mercado. No son capaces de adquirir la cerveza en cantidades lo bastante grandes como para conseguir un descuento razonable, por lo que su margen de beneficios se ve reducido y, una vez más, su futuro económico se ve cuestionado. Los conceptos de fracaso empresarial y fracaso gubernamental resultan familiares, pero el fracaso de organizaciones voluntarias es un concepto menos conocido. Salamon (1987) señala cuatro tipos básicos de fracaso de organizaciones voluntarias: insuficiencia filantrópica, particularismo filantrópico, paternalismo filantrópico y amateurismo filantrópico. Obviamente, la desviación de objetivos importante es otro tipo de fracaso de organizaciones voluntarias. El fracaso de organizaciones voluntarias puede estar en connivencia con el fracaso de mercado y/o con el gubernamental. La trágica suerte de los hemofílicos que contrajeron el VIH/SIDA en muchos países es un caso que sirve de ejemplo. Durante varios años después de que las primeras evidencias surgieron que el VIH podría transmitirse por la sangre y productos derivados de la misma, su propia organización aseguró a los hemofílicos americanos que no existía ningún peligro en absoluto. Las razones exactas por las que la organización adoptó esta postura incorrecta no están claras, pero la amenaza de contenciosos legales por parte de la airada industria de hemoderivados podrían ser una de ellas. Hoy en día, pocos miembros de la comunidad de hemofílicos americanos han sobrevivido al fracaso de su organización a la hora de hacer frente a hechos simples pero que podrían haber salvado vidas.