287 LA “RELIGIOSIDADTRADICIONAL” EN LA MODERNIDAD AVANZADA. UNA REFLEXIÓN A PARTIR DEL RITUAL FESTIVO DE LA SEMANA SANTA MARINERA DEVALENCIA Dr. Pedro García Pilán Universidad deValencia EL PROBLEMA DE LATRADICIÓN La revitalización de rituales festivos, acaecida durante las últimas décadas del siglo pasado, no sólo ayudó a poner en tela de juicio la tesis clásica (unilineal) de la secularización, sino que también contribuyó a con- vertir al ritual, asociado hasta entonces a sociedades “exóticas” y “primitivas”, en una categoría de análisis importante para el análisis de las sociedades de la modernidad avanzada. Esto, sin embargo, ha venido a plantear un nuevo problema, que podríamos plantear en los siguientes términos: si la acción ritual ha demostrado seguir manteniendo, o incluso incrementando, su impor- tancia, ¿qué sucede con la acción tradicional? Porque cabría recordar, antes de seguir avanzando, que ritual y tradición aparecen como categorías íntimamente imbri- cadas en ciencias sociales: la vieja definición de Mauss del rito como “acción tradicional eficaz” 1 , es la más célebre síntesis de una corriente que se remonta, como mínimo, a Durkheim, pero cuyos ecos continúan reso- nando en múltiples autores contemporáneos. En principio, las celebraciones de Semana Santa podrían servir para responder a la pregunta planteada: sólo por aludir a un par de ejemplos, el antropólogo Rafael Briones ha afirmado que el ritual prieguense “tiene la tradición como matriz”, 2 mientras que uno de los sociólogos hispanos de mayor proyección mediática, al hablar de la potencia de las procesiones de Semana Santa por todo el ámbito peninsular, no ha dudado en afirmar que “la explicación es que la fuerza de la tradi- ción cultural resulta tan ineludible como la fuerza de la gravedad” 3 . Podríamos multiplicar los ejemplos. Pero en defini- tiva, y como refiriéndose a la Semana Santa andaluza, Isi- doro Moreno puso de manifiesto hace algún tiempo, se ha impuesto como explicación monocausal, “la fuerza de la tradición” 4 . Sin embargo, esto nos llevaría a plantearnos, con este último autor, “porqué‘la tradición’ha adquirido aquí y ahora tan inusitado vigor, cuando precisamente la modernidad, o incluso la que muchos denominan pos- tmodernidad, es el ámbito en que se desenvuelven hoy sectores cada vez más amplios de la sociedad andaluza”. 5 La respuesta de “la tradición”se vuelve así radicalmente insuficiente, “y no puede dar cuenta de las causas por las que muchos rituales religiosos otrora populares sí han desaparecido o han pasado a ser muy poco relevantes, mientras otros se han mantenido o cobrado un fuerte auge” 6 . La vitalidad de Semana Santa en Andalucía sólo puede ser explicada, pues, “en la modernidad y no en base a la perduración de rasgos‘tradicionales’” 7 . Adver- tencia que, evidentemente, puede ser extendida mucho más allá del ámbito andaluz. Este tipo de cuestiones resultan sumamente impor- tantes, porque no podemos olvidar que el estatus de la tradición en condiciones de modernidad ha sido objeto de importantes reflexiones en el seno de las ciencias sociales. Al respecto, resulta sumamente ilustrativo recordar aWeber, quien hablaba de la tradición como de un “actuar consensual” heredado del pasado, cuya eficacia viene garantizada por coactivas “normas obli- gatorias”. 8 Pero quizás el principal sistematizador del término fue Shils, quien interpreta la tradición como algo inherente a todas las sociedades, adoptando un 1 MAUSS, 139. 2 BRIONES GÓMEZ, 318. 3 Amando de MIGUEL, 53. 4 MORENO NAVARRO, “La vitalidad actual...”, 176. 5 MORENO NAVARRO, “La vitalidad actual...”, 176. 6 MORENO NAVARRO, “La vitalidad actual...”, 176-177. 7 MORENO NAVARRO, “La vitalidad actual...”, p.177. 8 WEBER, 264.