— 93 — 5.3 DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA Y VERTICAL DE LOS QUETOGNATOS EPIPELÁGICOS COLECTADOS EN AGUAS INTERIORES DE LA X REGIÓN (CONA-C10F 04-11) Sergio Palma * & Francisco Villenas Pontificia Universidad Católica de Valparaíso spalma@ucv.cl * INTRODUCCIÓN En la última década se ha producido un marcado incremento en el uso del borde costero de las aguas interiores de la X Región, donde se han desarrollado diversas actividades productivas en el ámbito del turismo y la acuicultura, y a pesar de este intenso uso del ambiente acuático, aún existen escasos estudios oceanográficos que permitan conocer tanto los cambios experimentados naturalmente por el ecosistema como aquellos causados por el desarrollo de las actividades antrópicas. Los estudios realizados a partir de 1995 en el marco de los proyectos CIMAR, han incrementado significativamente el conocimiento de las comunidades macroplanc- tónicas en aguas interiores de canales y fiordos australes (Palma & Rosales, 1997; Palma et al., 1999; Palma & Aravena, 2001, 2002; Palma & Silva, 2004). Sin embar- go, aún existen grupos importantes del zooplancton como los quetognatos, sobre los cuales no existen antecedentes en aguas interiores de la X Región. Los quetognatos conforman alrededor del 30% de la biomasa de los copépodos y después de éstos, constituyen el componente holoplanctónico más abundante en todos los océanos (Casanova, 1999). Estos organismos se caracterizan por ser vora- ces consumidores de copépodos y larvas de otros organismos (Lie et al., 1983; Alvariño, 1985; Stuart & Verheye, 1991). Sin embargo, debido a su desconocimiento en aguas de la X Región, en el presente trabajo de analiza su composición, distribución y abun- dancia, antecedentes que permitirán aumentar el conocimiento de la biodiversidad en esta región austral. MATERIALES Y MÉTODOS Durante el desarrollo del crucero CIMAR 10 Fiordos, realizado entre el 12 y 23 de noviembre de 2004, se efectuaron 35 estaciones oceanográficas en el área com- prendida entre el seno Reloncaví (41º 31’ S) y la boca del Guafo (43º 39’ S) (Fig. 1a). En 28 estaciones se efectuaron pescas oblicuas de zooplancton desde una profundi- dad máxima de 200 m a superficie, mientras que en las 7 estaciones restantes se realizaron pescas oblicuas estratificadas hasta un máximo de 200 m de profundidad, en los estratos de 0-50 m y de 50 m a fondo. En ambos casos se utilizaron redes Bongo de 350 μm de abertura de mallas y 60 cm de diámetro de boca, provistas con flujómetros para estimar el volumen de agua filtrada. Las muestras planctónicas se