Rev Esp Geriatr Gerontol. 2008;43 (Supl 2):53-9 53 FRANCISCO GUILLEN LLERA: UN GIGANTE DE LA GERIATRIA Se estima que la prevalencia de hipertensión arterial (HTA) en la población española de edad > 60 años es superior al 65%, a ex- pensas principalmente de una elevación de la presión arterial sis- tólica. Es conocido que la HTA es el factor de riesgo más impor- tante para el desarrollo de una enfermedad cardiovascular, y que ésta sigue siendo la primera causa de muerte en la población oc- cidental. La necesidad de tratamiento de la HTA en la población anciana es un hecho ya ampliamente demostrado en numerosos ensayos clínicos aleatorizados y controlados con placebo, en los que el tratamiento antihipertensivo se asocia a una reducción del riesgo de presentar una complicación cardiovascular. Sin embar- go, el tratamiento de la HTA en el anciano puede resultar una ta- rea complicada por la necesidad de tener presente en su manejo clínico una serie de características propias de este grupo de pa- cientes, como son una farmacocinética alterada, la comorbilidad o la polifarmacia. Por otra parte, aunque existen evidencias re- cientes del beneficio del tratamiento antihipertensivo en pacien- tes muy ancianos (> 85 años), una valoración geriátrica integral y el tratamiento individualizado es lo que debiera realizarse en nuestra práctica clínica habitual. Palabras clave Hipertensión sistólica aislada. Envejecimiento. Comorbilidad. Hypertension in the elderly population The prevalence of essential hypertension in the Spanish popula- tion aged more than 60 years old is greater than 65%, mainly due to the high prevalence of elevated systolic pressure. Essential hy- pertension is known to be the most important risk factor for the development of cardiovascular disease, which continues to be the leading cause of death among adults in the developed world. Several randomized, placebo-controlled clinical trials have de- monstrated the beneficial effects of antihypertensive treatment in hypertensive elderly people. However, the management of high blood pressure in the elderly population can be difficult due to a series of factors in this group such as altered pharmacokinetics, comorbidity, and polypharmacy. In addition, although there is re- cent evidence of the benefit of antihypertensive treatment in the oldest old (> 85 years), comprehensive geriatric assessment and individualized treatment should be applied in daily clinical practi- ce. Key words Isolated systolic hypertension. Ageing. Comorbidity. INTRODUCCIÓN A principios del siglo XX se pensaba que una elevación de la presión arterial sistólica (PAS) representaba una mayor capacidad cardíaca, mientras que una elevación de la pre- sión arterial diastólica (PAD) se correspondía con un in- cremento de las resistencias vasculares periféricas y repre- sentaba así una carga para el corazón. Por otra parte, hasta hace pocos años se creía que la elevación de la PAS que se observa en la población anciana formaba parte del propio proceso fisiológico de envejecimiento y no requería enton- ces ningún tratamiento. La hipertensión arterial (HTA) es una de las patologías más prevalentes en el mundo actual, afectando alrededor del 25% de la población adulta en los países desarrollados. Esta proporción se incrementa en la población anciana, debido a los cambios asociados al envejecimiento, y se esti- ma que la prevalencia de HTA en la población de edad > 65 años es superior al 50%, a expensas particularmente de una elevación de la PAS 1 . Por otra parte, es conocido que la HTA es el factor de riesgo más importante para el desarro- llo de una enfermedad cardiovascular (cardiopatía isqué- mica, insuficiencia cardíaca, accidente cerebrovascular), y que ésta sigue siendo la primera causa de muerte en la po- blación occidental. Así, las tres cuartas partes de los acci- dentes cerebrovasculares afectan a individuos mayores de 65 años, por lo que se puede considerar una enfermedad de anciano. La HTA es, sin duda alguna, además de la edad, el factor de riesgo más importante para éste, tanto isquémico como hemorrágico. La presión de pulso (diferencia entre presión arterial sistólica y diastólica) es una medida de la distensibilidad arterial y se relaciona con el proceso arte- rioscleroso y el envejecimiento. En un subanálisis del estu- dio Systolic Hypertension in the Elderly Program (SHEP), realizado en 4.736 individuos con HTA sistólica aislada, se ha podido objetivar que por cada 10 mmHg que aumente la presión de pulso se incrementa un 11% el riesgo de presen- tar un accidente cerebrovascular 2 . Todo ello es de particular relevancia en los últimos años debido a una serie de cambios demográficos, observados especialmente en países desarrollados, que conllevan un La hipertensión arterial en la población anciana Cristina Sierra a,b , Alfonso López-Soto b y Antonio Coca a a Unidad de Hipertensión Arterial. Servicio de Medicina Interna. Hospital Clínic. Universidad de Barcelona. Barcelona. España. b Unidad de Geriatría de Agudos. Servicio de Medicina Interna. Hospital Clínic. Universidad de Barcelona. Barcelona. España.