1 Polít. Soc. (Madr.) 58(2) e75488, 2021 Castromil, A. R., M. L. Humanes y L. García Tojar (eds.) (2020): La comunicación política en la era de la mediatización, Salamanca, Comunicación Social, 242 pp. A partir de las contribuciones de algunos de los principales autores españoles en la materia, el concepto de mediatización de la política es ampliamente revisado en el libro aquí reseñado: La comunicación política en la era de la mediatización (2020). En la introducción, los editores plantean que la Gran Recesión económica del periodo 2008-2014, unida además a la generalización de las tecnologías móviles, ha llevado a una nueva di- mensión a la democracia de audiencias defnida en Los principios del gobierno representativo (Manin, 1998). La preponderancia de la imagen del candidato avanza hacia un tipo de democracia digital fundamentada en la construcción de un relato para los próximos comicios. Los autores valoran la mediatización como una fractura entre decisión y representación, puesto que “la democracia mediatizada ya no es política en el sentido descrito, sino un juego escénico, representado a través de los medios de comunicación” (p. 10). La obra recoge la convivencia de un sistema mediático tradicional con la esfera digital, en consonancia con una lógica híbrida asentada en la literatura (Chadwick, 2013). Esta hibridación no solo es propia de los medios de comunicación, sino también de las campañas electorales imple- mentadas por los partidos. El libro se estructura en ocho capítulos, que abordan diversas teorías que confguran el estado de la cuestión de la mediatización en nuestros días. La obra en su conjunto se muestra crítica con referencias muy populares como No pienses en un elefante (Lakoff, 2006), que reduce la comunicación política a una cuestión lingüística, olvidando su valor en la construcción del interés común. Por tanto, su objetivo es brindar una aproximación refexiva para que la comunicación política sea analizada de una forma científca. En el primer capítulo, el prestigioso catedrático Enric Saperas, adscrito a la Universidad Rey Juan Carlos, proporciona un recorrido histórico sobre la noción de mediatización, apoyándose en sus cuatro fases desde 1920 apuntadas por Strömbäck (2008). La política siempre ha gozado de una fuerte dimensión simbólica, pero la revolución digital ha generado una relación de interdependencia inusitada entre comunicación y política. Saperas introduce además en sus páginas la idea de que la mediatización funciona en una doble dirección de fortalecimiento de los medios de comunicación sobre los entes políticos y, a la vez, de transformación de estos mass media en espacios de confrontación partidista. El primer apartado opera como marco conceptual para el conjunto de la obra en lo relativo a mediatiza- ción, mientras que el segundo hace lo mismo refriéndose a la ciberpolítica. Elaborado por el especialista en el área José Luis Dader, catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, el texto profundiza en la gestión digital cada vez más automatizada de las campañas electorales, en una evolución creciente ha- cia el predominio de estrategias computacionales en las contiendas políticas (Calvo, Campos-Domínguez y Díez-Garrido, 2019). Por su parte, los tres capítulos siguientes llevan a cabo una revisión de conceptos clásicos en el estudio del vínculo entre comunicación y política, como son la teoría de agenda-setting, los sistemas mediáticos compa- rados y la teoría de la exposición selectiva. En relación a la afamada aportación de agenda-setting a cargo de McCombs y Shaw (1972), Iván Soto (Deusto Business School) y Antón R. Castromil (Universidad Complu- tense de Madrid) destacan su gran capacidad de adaptación al cambio social, siendo un ejemplo la noción de tematización, que ha abierto interesantes líneas de investigación en el estudio de las agendas. Con respecto a la muy citada contribución de sistemas mediáticos comparados de Hallin y Mancini (2004), Luis García Tojar (Universidad Complutense de Madrid) dedica el capítulo 4 a poner en duda la validez de dicho modelo, tanto por sus difcultades en la defnición teórica como por su escasa aplicabilidad tras la crisis económica de 2008. Las críticas de García Tojar se encuentran en consonancia con otras referencias actuales que subrayan una polarización del sistema liberal en Estados Unidos y Reino Unido (Nechushtai, 2018), lo que quiebra el esquema explicativo de Hallin y Mancini frente a corrientes como la de “campo mediático” (p. 140), que sintetiza mejor el funcionamiento mediático de la estructura social. La última teoría abordada es la de exposición selectiva, por la cual las predisposiciones de la audiencia condicionan el consumo de medios. Los ciudadanos buscan así una reafrmación de sus postulados previos. En este sentido, María Luisa Humanes, profesora de la Universidad Rey Juan Carlos, analiza en el capítulo 5 el valor de esa teoría en la España actual. Fenómenos como el “infoentretenimiento” televisivo (Berrocal, 2017) han acentuado el funcionamiento de cámaras de eco que refuerzan la polarización. Política y Sociedad ISSN-e: 1988-3129 http://dx.doi.org/10.5209/poso.75488 MISCELÁNEA