E vocación, modernización y reivindicación del folclore en la música popular chilena: el papel de la performance * por Juan Pablo González R El papel habitualmente otorgado a la performance en la construcción de la expresión musical, ha sido ampliado por los estudios de música popular a la construcción del significado y del género, y por consiguiente, del estilo musical. En efecto, tenden- cias diferentes e incluso antagónicas de música popular pueden poseer reperto- rios comunes, pero nunca coincidirán en sus modos de performance, como este artículo intenta demostrarlo No es posible traducir con una sola palabra castellana el término performance, pues éste engloba tanto aspectos interpretativos como de escenificación y repre- sentación. En este concepto entran en juego, por ejemplo, el desempeño del músico sobre el escenario, su gestualidad, su modo de relacionarse con los otros músicos y con el público, su vestimenta, la ilación dramática del concierto y la propia producción del espectáculo. Asimismo, aspectos composicionales como el arreglo y la improvisación están íntimamente ligados al proceso de performance. Debido a que gran parte de los géneros y repertorio de la música popular chilena provienen de tradiciones folclóricas criollas y mestizas, ya sea vigentes o extinguidas, el factor performance cobra especial relevancia en ella, pues es lo que le ha permitido constituirse en un fenómeno musical urbano y moderno. Es así como diferentes modos de performance de música folclórica han sido practicados en Chile durante este siglo, generando distintas corrientes de música popular. Las más destacadas han sido la Música Típica (1927), el Neofolclore (1963) y la Nueva Canción (1965). Estas corrientes comparten cierto repertorio y poseen géneros folclóricos comunes, como se aprecia en la figura 1, pero ellas difieren conside- rablemente en sus modos de performance, los que no provienen tanto de la tradición folclórica sino de la elaboración urbana. Estas tres corrientes de música popular chilena han utilizado el folclore de distinta manera, permitiendo que diferentes grupos de chilenos reforzaran valo- res e identidades comunes y se articularan como cuerpo social. Con este propósi- to, se ha pretendido "evocar", "modernizar" y "reivindicar" el folclore mediante distintas estrategias de performance. *Este artículo es una versión de la ponencia presentada por el autor durante el Premio de Musicología Casa de las Américas, en La Habana, Cuba. en octubre de 1995. I De acuerdo a Harnm, en la música popular el género es determinado por la percepción de la audiencia del estilo y significado de una canción, definido principalmente en el momento de la performance (1994: 149). De acuerdo a Fairley, el significado musical es negociado entre los elementos de la performance y entre los músicos y la audiencia (] 989: 1). Revista Musical Chilena. ArlO L, Enero-Junio, 1996, N2 185, pp. 25-37 25