260 Reseñas Daimon. Revista Internacional de Filosofía, nº 84 (Septiembre-Diciembre) 2021 Gunnar Hindrichs ha escrito diversas obras como Das Absolute und das Subjekt. Untersuchungen zum Verhältnis von Meta- physik (2011), Philosophie der Revolution (2017) y Zur kritischen Theorie (2020). La reciente traducción publicada por la edito- rial Sígueme es la versión castellana de Die Autonomie des Klangs. Eine Philosophie der Musik, escrito en 2014. El libro está estructu- rado en prólogo, introducción, seis capítulos y dos índices (nombres y materias). El prólogo explicita la intención del autor: proponer una ontología de la música, que no es producto de la razón teórica ni prác- tica, sino de la razón estética. Se establece que la obra de arte es el referente central de esta ontología. El ente estético obra de arte musical va a ser desplegado en una serie de categorías y conceptos elementales. La introducción comienza con una inter- pretación de la famosa frase de Sócrates sobre la filosofía como “la mayor de las músicas” (Fedón 61a). Desde allí surgen una serie de consideraciones: la relación entre filosofía y música en cuanto ambas tienen por refe- rente lo bello, el trasfondo pitagórico —con la mención de la música de las esferas— que implica un embelesamiento por la verdad y, finalmente, una forma de vida marcada por la religión. Esas ideas propias del pensar anti- guo son puestas en contrapunto con las ideas modernas de la filosofía de la música y el pensamiento actual que han perdido aquel orden unitario de la Antigüedad. El pensa- miento moderno se caracteriza por la diferen- ciación de las razones en teórica, práctica y estética, expuestas paradigmáticamente en las tres críticas kantianas. Estos distintos ámbitos tienen sus propios procedimientos y conteni- dos, responden a ámbitos diferentes del ente. La música deja de ser una figura teórica que lo abarca todo, para configurarse dentro del ámbito de la razón estética. La concepción clásica observaba a la obra de arte dentro del orden general del cosmos y sometida a sus leyes, pero la modernidad estableció la auto- nomía de la obra, que obedece a sus propias leyes. El concepto de obra musical, surgido en el siglo XVI, se convierte en el eje sobre el que el autor desarrolla su teoría como prin- cipio de la música europea en tanto tipo ideal (concepto tomado de M. Weber). La obra es articulada en su constitución espiritual, esto es, racional, en tanto organizada en un sistema de notas que le otorgan sentido. La filosofía de la música debe esforzarse por hallar la constitución fundamental del ente que objetiva las relaciones estéticamente determinadas entre los sonidos. Se convierte así en ontología de la obra de arte musical. El autor revisa críticamente las posiciones de varios estudiosos analíticos de la ontología musical que no establecen un punto de vista propiamente estético. El capítulo primero titulado “El material musical” inicia el análisis de la ontología de la obra musical. Destaquemos la forma de escritura de los capítulos: están estructura- dos en parágrafos. Hindrichs comienza por establecer las cualidades propias de la obra musical. Una primera es que está hecha. Esto lo lleva a analizar la concepción aristotélica sobre producción (poíesis) y acción (práxis) y la lectura de Tomás de Aquino, vincula- das mediante el concepto de trabajo que la tradición hegeliano-marxista entiende como objetivación. De aquí surge que las obras de arte requieren de un material en tanto son productos del trabajo. El material musical, primera característica ontológica de la obra, HINDRICHS, Gunnar (2020). La autonomía del sonido. Una filosofía de la música. Traducción de Pedro García-Baró Huarte. Salamanca: Ediciones Sígueme.