1 Minimalismo político y debates sociales: el caso de las tecnologías de mejora humana Javier Rodríguez Alcázar, Universidad de Granada Traducción de Mario Rodríguez Molina y Javier Rodríguez Alcázar Resumen Una visión incorrecta de la relación entre la moral y la política oscurece muchos debates contemporáneos sobre la mejora humana. Como resultado, algunas reflexiones éticas sobre la mejora infravaloran sus dimensiones sociales, mientras que algunos enfoques sociales sobre el tema carecen de fuerza normativa. En este artículo utilizo mi propia concepción de la relación entre ética y política, que denomino “minimalismo político”, para apoyar y fortalecer las perspectivas sociales existentes sobre las tecnologías de mejora humana. Palabras clave Mejora humana / Minimalismo político / Moralismo político / Realismo político Dos puntos de vista opuestos Es habitual referirse a las dos posiciones predominantes sobre la relación entre moralidad y política mediante los términos "moralismo político" y "realismo político”. El moralismo político ha sido el predominante entre los filósofos, desde Platón hasta Kant y más allá. Kant (2002) resume esta postura cuando afirma que toda política debe inclinarse ante lo correcto. Williams (2005, 3) usa el término "moralismo político" para referirse a esos "puntos de vista que consideran la moral anterior a la política", los cuales contrapone a las posiciones de autores (como Nicolás Maquiavelo, Thomas Hobbes, Max Weber y el mismo Bernard Williams, reunidos bajo la etiqueta de "realismo político") que aceptan la existencia y la legitimidad de un pensamiento netamente político. Los mismos términos, "moralismo político" y "realismo político", se emplean también para designar las dos posturas metafilosóficas paralelas: para los moralistas políticos, la filosofía política no sería más que ética aplicada; para los realistas políticos, la filosofía política y la filosofía moral son empresas autónomas la una de la otra (Larmore 2013). A continuación defenderé que el moralismo político está omnipresente en todas las controversias sobre la mejora humana y que en muchos debates sobre el tema ambos bandos lo dan por sentado, sin importar cuán distante estén el uno del otro. Sin embargo, antes de describir la situación en el caso de la mejora humana discutiré las deficiencias del moralismo político y del realismo político e introduciré una alternativa, el minimalismo político. Algunos moralistas políticos piensan que la política debe estar orientada hacia la realización de ciertos objetivos morales (esto es lo que Williams [2005, 1] llama el "modelo del decreto", cuyo representante más destacado sería el utilitarismo); otros sostienen que, al menos, la política debería estar limitada por ciertos valores morales (este sería el "modelo estructural", ejemplificado por la teoría de la justicia de Rawls). Sin embargo, los desacuerdos surgen tan pronto como se especifican objetivos o restricciones. Según la lectura de Leo Strauss (1959, 36), la virtud era el objetivo correcto de la política para Platón y Aristóteles, en oposición a la (de nuevo, según Strauss) “errónea y vacía” opción moderna por la libertad. Cuando Strauss habla de modernidad se está refiriendo sobre todo a Kant, que puede considerarse un defensor de la libertad como objetivo principal de la política, una reconstrucción consistente con su caracterización de la misión del Estado como la de poner obstáculos a los obstáculos a la libertad (Kant 2005). La libertad es el objetivo principal para los liberales en general y para los libertarios. Los utilitaristas, en cambio, colocan el bienestar o la felicidad en la parte superior de la