POLIGRAMAS 28 • diciembre 2007 • 315 Balboa, el polizón del pacífico y la reescritura de la historia Hernando Urriago Benítez* Profesor Universidad del Valle. Una de las facetas de la novela contemporánea que resulta más grata al lector es la incursión del discurso ficcional en el tejido de la Historia. De esa Historia escrita con mayúsculas en tanto que gran relato surgido como ciencia positiva en el siglo XIX, y que, según anota Álvaro Pineda en su reciente libro La esfera inconclusa: novela colombiana en el ámbito global, “está basada en la creencia de que es necesario ‘recorrer en sentido inverso la línea del tiempo’ que nos separa del pasado, para llegar a la ‘realidad’ de la época que nos interesa conocer”. En el seno del siglo XIX también nace la novela histórica, de cuyas noticias da cuenta magistralmente el húngaro Georg Lukács. Para él, la novela –que de por sí representa la epopeya de un mundo sin dioses como es el de la Modernidad– dialoga desde la ficción con la historia, no para describir extensivamente un universo del pasado sino para representar los “determinantes esenciales” que trazan los meandros de la condición humana. En esa búsqueda, el novelista se enfrenta al discurso histórico para redescribir un instante en el tiempo e interrogar las causas y las consecuencias que determinan la andadura de esa condición humana, de sus conflictos, sus ambientes y costumbres. Hoy bien sabemos que la ficción literaria que deviene en ficción novelesca de la historia se ocupa, sobre todo en Latinoamérica, de “seguir escribiendo, escribir en contra, reescribir y volver a escribir” la historia oficial mediante procesos de carnavalización o parodia, como bien sugiere Carlos Rincón en La no simultaneidad de lo simultáneo… Los colombianos, por ejemplo, podemos volver a la historia que la novela complementa, gracias a la representación de Bolívar o de Gaitán en las * Poeta y ensayista. POLIGRAMAS 28 • diciembre 2007 •