73 (México 2021/2): 227-232 227 latino mérica Basail Rodríguez, Alain y Minerva Yoimy Castañeda Seijas. Fugas re-encantadas. Astucias cubanas de las identidades religiosas desde los noventa. San Cristóbal de Las Casas/Buenos Aires: cresur/unich/clacso, 2019. 10.22201/cialc.24486914e.2022.73.57470 La Revolución cubana, como todos los hechos históricos que anuncian cambios radicales de los sistemas políticos, se ha convertido en un hito a analizar más allá de su génesis debido a que todavía el gobierno vigen- te de la isla es garante, al menos discursivamente, de su legado. Como lo ejemplifca Enrique del Risco, ello ha llenado de adjetivos, a pesar de los lentes que la observen, a la Revolución cubana. De esta forma, se con- vierte en Infnita o Traicionada, o adquiere nuevos tintes para derivar hacia una “Revolución Agotada” o “Revolución Superfua”. Partidarios y detractores se disputan, entre bondades y perversidades, la realidad de un país que transmite la imagen de estar detenido en el tiempo, como los operadores turísticos y sus clientes se encargan de divulgar. Bajo esa interesada mirada a vuelapluma existe una sociedad dinámica, aunque la capacidad de sus actores de camufarse evita ciertos análisis a profundidad. Fugas re-encantadas. Astucias cubanas de las identidades re- ligiosas desde los noventa se encarga de adentrarse en una de las vertientes de ese dinamismo social cubano, el religioso. Desde el tí- tulo de la obra Alain Basail y Yoimy Castañeda, pareja de académicos cubanos asentados en México hace varios lustros, no solo defnen el contenido del libro, sino que sitúan al lector en los vericuetos de una compleja realidad sociopolítica. Hoy el ajiaco, ese guiso criollo que conglomera en una olla, carnes, viandas, maíz tierno, y lo que caiga en el morral, y que Fernando Ortiz convirtió en símbolo de la construcción de la cubanidad, parece una metáfora en fase de defni- ción más viva que nunca gracias a las múltiples amalgamas producidas en la isla. Procesos de fusión y de fsión que en este caso se produ- cen en el campo religioso de una sociedad declarada secularizada pero que, como bien señalan los autores, nunca se desacralizó puesto que