Cartaphilus 6 (2009), 232-247 Revista de Investigación y Crítica Estética. ISSN: 1887-5238 - 232 - RESEÑA Edward W. Said, Orientalismo. DeBolsillo, Barcelona, 2007. 1.- INTRODUCCIÓN 1.1.- El orientalismo como disciplina Para Edward W. Said, el “orientalismo” no es una inocente rama del saber que estudia la civili- zación y las costumbres de los pueblos orienta- les, sino un sistema para conocer Oriente me- diante el cual Occidente ha sido capaz de domi- narlo desde un punto de vista político, sociológi- co, militar e ideológico. El orientalismo es, pues, una disciplina en sentido literal 1 : un conjunto de instituciones 1 El mismo autor nos indica que su concepción del cono- cimiento como herramienta de dominación se ins- pira en la noción de “discurso” o “disciplina” que Michel Foucault elaboró en obras como La arqueo- logía del saber y Vigilar y castigar, inspirándose, a su vez, en la idea nietzscheana, elaborada en obras como La genealogía de la moral, de que toda afirma- (profesores, eruditos y “expertos” en todo lo referido a Oriente), prejuicios (despotismo, sen- sualidad, esplendor, crueldad “orientales”), ideas (filosofías y sabidurías orientales adaptadas al uso local europeo) y prácticas burocráticas (re- gistros, jerarquías, órdenes), mediante las cuales Occidente realiza declaraciones generales acerca de Oriente que lo constriñen dentro de una con- ción cognoscitiva o moral es, sobre todo, una herramienta de sometimiento. Más adelante citará el famoso comienzo de “Sobre verdad y mentira en sentido extramoral” donde Nietzsche afirmará que el lenguaje es “un ejército móvil de metáforas, me- tonimias, antropomorfismos; en pocas palabras, una suma de relaciones humanas que han sido au- mentadas, traspuestas y embellecidas por la poéti- cas y la retórica y que, después de ser usadas duran- te un largo tiempo, parecen firmes, canónicas y obligatorias para la gente: las verdades son ilusio- nes de las que se ha olvidado que lo son.” (cit. en 274)